Ándalus', de Antonio Cavanillas, rescata la figura del médico personal de Abderrahmán III

SEVILLA, 30 (EUROPA PRESS)

La novela 'El cirujano de Al-Ándalus' (La Esfera de Libros), de Antonio Cavanillas de Blas, rescata para los lectores la historia y la figura de Abul Qasim, el médico personal del califa Abderrahmán III y, probablemente, "el cirujano español más notable de todos los tiempos".

Según la editorial, Cavanillas rescata a este "revolucionario y precursor de muchas técnicas quirúrgicas" y vuelve a su faceta de escritor con una novela histórica que narra la vida de Abul Qasim, "un personaje que no se estudia en la asignatura de Historia de la Medicina de la carrera, y al que ha descubierto en lecturas posteriores".

El escritor, médico de profesión, confesó que para los cirujanos y para el público en general es una figura "interesantísima". El autor explicó que este "genio" andalusí de hace diez siglos, "gracias a su intuición y apoyándose en revolucionarias técnicas inventadas por él, y que han llegado hasta nuestros días, ya operaba con éxito cataratas y hernias, hacía traqueotomías, trepanaciones, amputaciones e, incluso, intervenía cólicos misereres".

La editorial señaló que Cavanillas de Blas traslada al lector "con inigualable maestría a la mágica Córdoba del siglo X, la ciudad más populosa de Occidente en la que se reunía todo el saber de su tiempo" y añadió que "lleva a contemplar, a vivir casi, las intervenciones de Abul Qasim, así como las aventuras del harén, el aroma del zoco, el esplendor califal o el largo viaje a Bagdad en busca de conocimiento".

Cavanillas indicó que "el primer gran cirujano español de la historia fue andaluz, un español de Al- Ándalus, nacido en Medina Zahara, el barrio aristocrático de Córdoba". En este sentido, dijo que la figura de este "gigante del escalpelo ha pasado desapercibida para los que no son de esos círculos".

Asimismo, apuntó que el hecho de haber visto la luz en el Palacio de Abderrahmán III hizo suponer a algunos de sus biógrafos que estaba emparentado con el primer califa de los Omeya, y quizás se hallen muy lejos de la realidad, pues cualquier sultán, califa o mandatario similar de la época podía tener entre bastardos y legítimos cien hijos.

Córdoba, la ciudad más poblada de Occidente durante el siglo X, rivalizaba entonces con las más importantes ciudades del mundo conocido como Bagdad, Damasco o Alejandría y que contaba con una universidad o aljama posterior a las de El Cairo o Fez, superaba a aquéllas en calidad de enseñanza y número de cátedras.

Abulcasis, como fue conocido, pasó a la historia, según Cavanillas, por ser el primer cirujano del mundo que operó un bocio tóxico. En su "magno" tratado Altasrif, una enciclopedia médico-quirúrgica en tres grandes volúmenes, pasa revista a todas las patologías entonces conocidas, escrita en aljamía o romance castellano, fue traducida al árabe, al griego y al latín.

Del igual modo, el cirujano del Al-Ándalus fue el primero en emplear len, hilo de seda trenzada, para suturar las heridas quirúrgicas y "nadie antes que él ofreció una completa descripción clínica de la hemofilia", explicó.

Fue también pionero "absoluto" en los implantes bucales, para los que se valía de huesos de animales, utilizando acero y cobre trabajados en las fundiciones de Toledo diseñó infinidad de instrumentos quirúrgicos como pinzas, erinas, trépanos, escalpelos, gubias, escoplos, separadores y cauterios.

Añadió que fue conocida su intervención en el tratamiento de la obesidad mórbida del rey de León Sancho 'el Craso', emparentado con Abderrahmán III a través de su madre, la reina Toda de Pamplona. Abulcasis fue lo que hoy se diría "catedrático".

Abulcasis (936-1013) vivió "la mejor época" del islam en España, la que casi coincide con el califato cordobés. Su vida transcurrió entre los ochenta y cuatro años que van de 929, fecha de la coronación de Abderrahmán III, hasta 1013, en que desaparece el último califa y se inician la disgregación y los reinos de Taifas. "Desapareció la excelencia y surgió con las Taifas lo mediocre, pero siempre quedará en el recuerdo la increíble labor de aquel gran hombre, el primero entre los cirujanos españoles, Abul Qasim", aseguró.

Cavanillas de Blas, nacido en Madrid, es médico de profesión, especialista en cirugía y apasionado de la historia del mundo, "fascinado de manera especial" por la cultura árabe. Como consecuencia de esa pasión ha recorrido el islam de Rabat a Damasco siguiendo las huellas de su antiguo esplendor. Sin abandonar por completo el escalpelo, ha publicado 'El médico de Flandes', 'El león de ojos árabes', 'El prisionero de Argel' y 'El último cruzado'.