ÚLTIMA HORA DE LOS ATENTADOS: Los Mossos investigan si el imán de Ripoll era el líder de la célula yihadista

Un nuevo campamento de las Guerras Cántabras confirma que el Portus Victoriae estaba en la bahía de Santander


SANTANDER|
Un nuevo campamento de las Guerras Cántabras confirma que el Portus Victoriae estaba en la bahía de Santander

Un nuevo campamento de las Guerras Cántabras confirma que el Portus Victoriae estaba en la bahía de Santander SANTANDER | EUROPA PRESS

Un nuevo campamento de las Guerras Cántabras hallado en Castañeda ha permitido situar en la bahía de Santander el Portus Victoriae que los romanos fundaron para conmemorar su triunfo en esta contienda en tiempos del emperador Augusto.

Así lo ha informado hoy el doctor por la Universidad de Cantabria, Enrique Gutiérrez Cuenca, cuya investigación ha puesto luz sobre una cuestión que ha sido objeto de debate desde hace décadas.

El arqueólogo ha recordado que Santander, Santoña, Suances o San Vicente de la Barquera eran algunas de las ubicaciones propuestas para el Portus Victoriae, aunque ha sido la capital de Cantabria la que ha contado con más apoyo.

Sin embargo, hasta ahora no había evidencias arqueológicas que sustentasen esa afirmación, ya que los escenarios del enfrentamiento entre cántabros y romanos en tiempos de Augusto se localizaban al sur de la Cordillera y en los cordales montañosos del interior, pero el rastro del avance de las legiones se perdía en la zona costera.

Recientes hallazgos en el lugar conocido como La Cabaña, en el municipio de Castañeda, permiten completar el relato de la conquista y poner de manifiesto la importancia de la bahía de Santander en este acontecimiento histórico.

La prospección realizada en La Cabaña durante 2016, dirigida por Gutiérrez Cuenca con la colaboración de José Ángel Hierro Gárate, Rafael Bolado del Castillo y Eduardo Peralta Labrador, ha confirmado la existencia de un nuevo campamento romano utilizado durante la campaña del año 25 antes de Cristo.

Su ubicación, a menos de 20 kilómetros de la bahía de Santander, vincula este establecimiento militar con el desembarco de tropas romanas que quebró la resistencia indígena e hizo posible la conquista de Cantabria por Roma, ha explicado el doctor.

El recinto tiene una extensión aproximada de dos hectáreas, superficie suficiente para alojar a unos 1.500 hombres. Las estructuras mejor conservadas definen una línea triple de fosos y terraplenes en la zona norte que se completa con una fortificación más sencilla que encierra la cumbre de la loma sobre la que se asienta.

Los trabajos han permitido recuperar diversos objetos que confirman el carácter militar y la cronología del yacimiento. Una moneda romana de bronce acuñada en la Colonia Lépida Celsa (Velilla del Ebro, Zaragoza) entre los años 44 y 36 a. de C., una pieza de suspensión de una vaina de puñal finamente decorada y una fíbula en omega son algunos de los hallazgos que permiten caracterizar el campamento romano.

Además, han aparecido otros útiles usados por los legionarios como una dolabra --un tipo de herramienta empleada para cavar los fosos del campamento-- o parte de un molino de mano portátil utilizado para moler la ración diaria de cereal en campaña.

Las estructuras más visibles del yacimiento ya habían sido identificadas por este mismo equipo de arqueólogos mediante fotografía aérea y satelital. Además de este recinto de La Cabaña, esa prospección previa había permitido localizar otro posible campamento romano de campaña de mayor tamaño a poco más de un kilómetro hacia el sur, en el barrio de Pando (Santiurde de Toranzo).

Ambos fueron incluidos en la obra colectiva 'Las Guerras Astur-Cántabras' en 2015. Están en relación visual directa tanto con los campamentos del Campo de Las Cercas y Cildá como con el castro de la Espina del Gallego, que forman parte del mismo dispositivo militar romano, ya en la otra orilla del Pas.

CONSERVACIÓN

Aunque la existencia de éstos y otros posibles recintos fortificados de las Guerras Cántabras --entre ellos, los campamentos de Liébana que han sido recientemente relacionados con el Monte Vindio-- fue puesta en conocimiento de la Consejería de Educación, Cultura y Deporte en el verano de 2014 por parte de sus descubridores, el yacimiento de La Cabaña se encuentra actualmente "muy alterado", según su descubridor.

Un incendio forestal devoró en 2015 la plantación de eucaliptos que se había llevado a cabo en la loma hace menos de una década y los trabajos de acondicionamiento del terreno tras el fuego se realizaron sin la pertinente supervisión arqueológica.

La actuación que se ha llevado a cabo en 2016 ha consistido en una operación de salvamento con el objetivo de documentar y recuperar los restos que la maquinaria pesada se había llevado por delante.

Ha sido autorizada por la Consejería y financiada con fondos propios de los investigadores. El MUPAC colabora en la restauración de materiales arqueológicos, que pasarán a formar parte de sus fondos tras su estudio. El Ayuntamiento de Castañeda, por su parte, ha mostrado su interés por el proyecto y por dar a conocer sus resultados a los vecinos del municipio.

Este nuevo escenario de la conquista romana de Cantabria fue, además, testigo de excepción de un conflicto bélico más reciente. Casi 2.000 años después del paso de las legiones de Augusto, otro ejército italiano dejó su huella en La Cabaña, donde tuvo lugar uno de los últimos combates importantes de la Batalla de Santander, durante la Guerra Civil Española.

Allí se enfrentaron el 24 de agosto de 1937 tropas de la División Littorio, que apoyaban al ejército franquista, y algunas unidades republicanas del Cuerpo de Ejército de Santander, que defendían ya a la desesperada el paso hacia la capital. Numerosos materiales relacionados con ese episodio poco conocido de la historia de Cantabria también han sido recuperados durante la intervención arqueológica.