Binghan pidió en 1916 a Yale que devolviera las piezas de Machu Picchu a Perú

  • Washington, 6 abr (EFE).- El descubridor de Machu Picchu, Hiram Bingham, envió una carta en 1916 a la Universidad de Yale para que devolviera a Perú las piezas que éste encontró en la ciudad sagrada, un documento que presentó hoy Eliane Karp-Toledo, ex primera dama de Perú.

Binghan pidió en 1916 a Yale que devolviera las piezas de Machu Picchu a Perú

Binghan pidió en 1916 a Yale que devolviera las piezas de Machu Picchu a Perú

Washington, 6 abr (EFE).- El descubridor de Machu Picchu, Hiram Bingham, envió una carta en 1916 a la Universidad de Yale para que devolviera a Perú las piezas que éste encontró en la ciudad sagrada, un documento que presentó hoy Eliane Karp-Toledo, ex primera dama de Perú.

"Es algo que nos pertenece y que nos tienen que devolver", dijo a Efe la ex primera dama de Perú, esposa de Alejandro Toledo, ahora profesora de Antropología en Stanford, que abandera una campaña para recuperar las piezas que fueron trasladadas hace casi un siglo a la Universidad de Yale.

Precisamente los alumnos de la organización Yale Political Union han invitado a Karp a su Universidad, hasta donde ha llevado copias de los documentos que, dijo, demuestran que "todos los objetos tienen que ser devueltos a Perú".

"Tenemos una serie de documentos que se han mencionado pero no se han presentado ante el público", como un contrato por Bingham y la National Geographic Society -que financió la expedición- con el Gobierno de Perú en enero de 1916 en el que se establece un periodo para su devolución.

El Gobierno peruano indica que esas piezas eran un préstamo para que la institución investigara durante un máximo de 18 meses, por lo que deberían haber sido devueltas en junio de 1917.

Noventa y dos años más tarde, explicó Karp-Toledo, Yale alega que estos decretos ya caducaron y se amparan en tecnicismos legales que "les va a ser imposible de defender".

"Los objetos encontrados en Machu Picchu no nos pertenecen a nosotros, sino al Gobierno peruano, que nos permitió sacarlos del país con la condición de que fueran devueltos", dice un extracto de la carta que envió Bingham en noviembre de 1916 a Gilbert H. Grosvenor, director de la National Geographic Society.

A juicio de la señora Toledo, la posición de Yale es "insostenible" en este mundo globalizado "cuando otros países han logrado el retorno de sus piezas".

El profesor de Yale Hiram Bingham llegó a Machu Picchu en 1911 guiado por pobladores locales e instaló una base para hacer excavaciones en el lugar. Un año después el arqueólogo se llevó cientos de piezas del lugar y las dejó en su universidad, que durante años ha negado que sean propiedad peruana.

La polémica se reavivó el pasado febrero cuando la ex primera dama criticó en un artículo en el New York Times la gestión de Perú ante un intento de acuerdo con Yale.

Según la antropóloga de origen belga, el memorándum de entendimiento que firmó en 2007 el ministro peruano Hernán Garrido Lecca no reconocía la propiedad peruana de la colección y negaba el derecho al país andino a realizar su propio inventario de las piezas.

"Quiero presentar estos documentos que nunca se habían presentado, porque lo que da lástima es la forma un tanto secreta con la cual se han conducido todas estas discusiones desde que el Perú asume firmar el memorándum de entendimiento", señaló.

La Universidad de Yale ha reconocido que tiene en sus archivos 5.000 piezas de aquella expedición, de las que tan sólo 300 están expuestas en un museo y el resto, según Karp, "permanece almacenado en cajas en unas condiciones pésimas".

El legado contiene huesos humanos, telas, vasijas, objetos rituales y de metal, incluso flora y fauna que podrían no sólo pertenecer a Machu Picchu, sino también a otros asentamientos cercanos a la ciudad de Cuzco.

El asunto está actualmente en los tribunales estadounidenses. Finalmente el Gobierno de Alan García no ha aceptado el memorándum y ha demandado a la Universidad de Yale en las cortes estadounidenses exigiendo la devolución de las piezas arqueológicas.

La mejor solución, según Karp, sería llegar a un acuerdo entre las partes que sea producto de una negociación, "en la que Yale reconozca de forma incondicional que Perú es el único propietario de estas piezas y que deben regresar inmediatamente".

A partir de ahí y, "una vez que las piezas estuvieran en camino", se mostró partidaria de que se llegara a algún acuerdo de cooperación académica como se hace con otros países.

La intención de Perú es construir un museo histórico en Cuzco donde se expondrían las piezas que actualmente posee el Gobierno peruano además de los miles de objetos de Yale, que contribuirían a esclarecer los misterios del lugar sagrado.