Los últimos hallazgos revelan que Yuso fue un gran templo del primer románico

  • San Millán de la Cogolla (La Rioja), 16 feb (EFE).- El equipo de arqueólogos que trabaja en la iglesia de La Asunción de San Millán de la Cogolla, en Yuso, ha hallado los cimientos del templo románico en el que se originó esta construcción y que, por sus dimensiones, podría ser uno de los de mayor tamaño en el inicio de este estilo.

Los últimos hallazgos revelan que Yuso fue un gran templo del primer románico

Los últimos hallazgos revelan que Yuso fue un gran templo del primer románico

San Millán de la Cogolla (La Rioja), 16 feb (EFE).- El equipo de arqueólogos que trabaja en la iglesia de La Asunción de San Millán de la Cogolla, en Yuso, ha hallado los cimientos del templo románico en el que se originó esta construcción y que, por sus dimensiones, podría ser uno de los de mayor tamaño en el inicio de este estilo.

El presidente del Gobierno de La Rioja, Pedro Sanz, ha visitado hoy estas excavaciones arqueológicas junto al consejero de Cultura, Luis Alegre, a los responsables de los trabajos y a uno de los responsables de la Fundación Cajamadrid, que aporta financiación a los trabajos.

La construcción del Monasterio de Yuso comenzó en 1053 por orden del rey de Navarra García Sánchez III y se prolongó durante 14 años en los que, según se creía, se edificó un templo muy similar a los estilo románico que empezaban a proliferar por Castilla.

Pero a medida que creció la importancia del monasterio, vinculado a San Millán de la Cogolla, primer patrón de Castilla, también lo hizo su iglesia, que quedó solapada con otros estilos de diferentes épocas hasta el gran templo de los siglos XVI y XVII que ahora se está restaurando de forma integral.

Dentro de esos trabajos, en los que ya hace meses se encontraron restos de un taller prehistórico, ahora han aparecido los cimientos del templo románico, en el emplazamiento que se esperaba pero con una dimensión mucho mayor a la que se había calculado.

De hecho, según la dimensión de estos restos, el templo no se correspondería con una iglesia medieval sino con un gran templo del primer románico, coetáneo a los de San Martín de Frómista (Palencia), San Isidoro de León o la catedral de Jaca, aunque todos ellos habrían comenzado su construcción varios años después.

Las piezas halladas en las últimas semanas hacen pensar que la iglesia de San Millán era un templo de unos 40 metros de largo y tres naves, aunque los arqueólogos trabajarán en los próximos días para determinar si tenía más longitud y crucero.

Para definir esas proporciones ha sido "determinante" el descubrir un ábside lateral junto al central -excavado en 2008- con las medidas que respetaba el "canon" del primer románico: la "proporción áurea", con la que se pretendía dar equilibrio y tamaño a los edificios.

Es decir, al aplicar ese canon a los restos que ya se han encontrado se puede determinar la gran planta de la construcción, mayor a lo que se creía.

Y, en altura, la profundidad de los cimientos, con grandes pilares enterrados entre 2,5 y 3 metros, hace pensar que esta iglesia era mucho más majestuosa que los templos románicos rurales de la época.

El arqueólogo responsable de los trabajos ha subrayado que estos hallazgos no sólo son importantes para la propia historia del monasterio de San Millán, sino también para la historia del arte, porque se han encontrado piedras decoradas.

Y también para la historia de la construcción, dado que es uno de los primeros ejemplos de cómo se cimentaba un edificio en un terreno irregular e inestable.

Estos hallazgos han llevado a que el propio presidente del Gobierno regional "reabra" el debate sobre si estos restos deben ser tapados una vez se estudien -como está previsto- o no.

Sanz ha recordado que la historia de San Millán de la Cogolla y sus dos monasterios -Suso y Yuso- declarados Patrimonio de la Humanidad es algo que "nos da relevancia en todo el mundo" por lo que "es prioritario ofrecer estos lugares al turismo, a la investigación y a la cultura".

Ha admitido que hay que "evaluar" y "debatir" qué hacer con los restos, aunque él "desde un punto de vista rebelde" es partidario de "tomar una posición práctica y de sentido común para que los ciudadanos del mundo disfruten de estos tesoros".

"Es un debate necesario, porque nos toca vivir un momento histórico y tomar las decisiones adecuadas para que dentro de un siglo no se diga que cometimos un error al taparlo", ha concluido.