La cerámica hallada en el yacimiento de Tiermes (Segovia) desvela los nombres celtíberos y romanos de sus habitantes


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La cerámica hallada en el yacimiento de Tiermes (Segovia) desvela los nombres celtíberos y romanos de sus habitantes

La cerámica hallada en el yacimiento de Tiermes (Segovia) desvela los nombres celtíberos y romanos de sus habitantes SEGOVIA | EUROPA PRESS

El estudio de las palabras y símbolos grabados sobre la superficie de la cerámica hallada en el yacimiento de Tiermes ha desvelado algunos nombres propios de los habitantes celtíberos y romanos que un día poblaron este territorio, desde el siglo I a.C hasta el siglo V d.C.

Nombres celtíberos como Elaesus, Indebilis, Surus o Talaus, y otros cuyo origen hispano-latino no ofrece dudas, como Primus, Rufus, Sextus, Antonia o Lanuaria son algunos de los antropónimos identificados por miembros de la Unidad de Arqueología de IE University, tras el análisis de 156 grafitos descubiertos en Tiermes.

Los grafitos son las marcas grabadas de manera intencionada con la ayuda de un objeto punzante sobre los recipientes cerámicos, según ha indicado a Europa Press fuentes de la institución universitaria.

Los arqueólogos Pablo Arribas y Cesáreo Pérez han publicado un estudio en el que reúnen y estudian de forma sistemática los grafitos de Tiermes. Ponen de manifiesto la importancia que el estudio de estos grabados sobre cerámicas tiene para avanzar en el conocimiento de la onomástica de los habitantes de las ciudades del Duero, y de la vida cotidiana de la sociedad hispanorromana.

Según las mismas fuentes, por primera vez se ha sistematizado y recopilado lo aportado a lo largo de cien años de excavaciones por los distintos arqueólogos que han intervenido en el yacimiento soriano, considerado uno de los más importantes de la Península Ibérica y objeto de estudio por expertos de diversos países del mundo.

Los investigadores sostienen que, en los estudios sobre cerámica indígena y romana, "apenas" se ha prestado atención a "la onomástica reflejada en los distintos recipientes cerámicos". El volumen de grafitos hallados sitúa a Tiermes como una de las "fuentes principales" de información arqueológica en una ciudad indígena-romana del interior de la península y con uno de los "mayores conjuntos singularizados", como ha asegurado el profesor Pérez Gónzález.

El estudio señala que los grafitos de Tiermes pueden dividirse en dos grandes grupos. Por un lado, los epigráficos, que incluyen algún tipo de inscripción, ya sean textos, palabras completas, abreviaturas o numerales. Y por otro, y los anepigráficos, que corresponderían a elementos figurativos o geométricos, símbolos y grafías, como aspas, cruces o dibujos de árboles.

El primer tipo supone "más del 65 por ciento" del total de los grafitos de Tiermes y son, en su mayoría, alusiones al propietario o usuario de la cerámica, "en nominativo o genitivo", según han indicado los expertos de IE University. Asimismo, creen que muchos de los grafitos anepigráficos fueron realizados por personas que no sabían escribir, pero que deseaban dejar constancia de su propiedad. Esto, además, era una manera de evitar los robos, han agregado.

Las marcas sobre la cerámica podían ser realizadas antes de la cocción y, en este caso, el grafito suele identificar al fabricante del molde, al dueño del taller o al alfarero. Otra de las opciones --la mayoría de los casos-- era grabar una palabra o símbolo con un objeto punzante una vez cocida la cerámica. Una acción llevada a cabo por los propietarios o usufructuarios del recipiente.

La investigación ha constatado que la mayoría de los textos se caracterizan por su brevedad y por un amplio uso de abreviaturas y siglas, y cuya identificación completa es sumamente dificultosa. No obstante, los arqueólogos han podido apreciar algunos nombres de los habitantes arévaco-romanos de Tiermes, que se pueden unir a otros ya conocidos, como los de Retugenus, Rufinus, Medugenus o Carvicius.

Los grafitos revelan el origen, situación o condición social del propietario o benefactor de la cerámica. De esta manera, señalan si es ciudadano, militar, libre o esclavo. El coautor del estudio, Pablo Arribas, ha apuntado que, en Tiermes, "como en otros lugares similares del orbe romano", existía un modelo social "estratificado y desigual", con un "amplio abanico" comprendido entre un escalafón inferior y una c"apa acomodada de carácter minoritario", además de clases de individuos claramente diferenciados como esclavos, libertos, peregrinos, campesinos o comerciantes, entre otros.

Los grafitos epigráficos conservados en las cerámicas de Tiermes testimonian su empleo por una "amplia base popular, fundamentalmente hispanolatina", como ha añadido Arribas, que subraya que permiten conocer el "grado de integración cultural" de los habitantes de Tiermes entre los siglos I a.C y el V d.C.