El COAM insta a la Comunidad a velar por la arquitectura contemporánea tras la demolición de la Casa Guzmán


MADRID|
El COAM insta a la Comunidad a velar por la arquitectura contemporánea tras la demolición de la Casa Guzmán

El COAM insta a la Comunidad a velar por la arquitectura contemporánea tras la demolición de la Casa Guzmán MADRID | EUROPA PRESS

El decano del Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid (COAM), José María Ezquiaga, ha instado al Gobierno regional a velar por la protección de la arquitectura contemporánea tras la demolición de la Casa Guzmán del arquitecto Alejandro de la Sota, uno de los introductores de la arquitectura moderna en España.

En declaraciones a Europa Press, Ezquiaga ha constatado que lo que pone de manifiesto la desaparición física de la Casa Guzmán es que "el aprecio de la arquitectura contemporánea no se ha incorporado a la cultura ciudadana".

En este sentido, ha afirmado que "existe una sensibilidad respecto a la arquitectura histórica, pero no respecto a la contemporánea", lo que invita al COAM a intensificar sus esfuerzos por "hacer una labor pedagógica en la apreciación de la arquitectura".

Esta semana la Fundación Alejandro de la Sota informó de que la Casa Guzmán (1972), construida para Enrique Guzmán en la urbanización Santo Domingo, en Algete, ha sido demolida por "su descendiente" para construir otro edificio.

Ezquiaga, que se ha referido a Alejandro de la Sota como "uno de los mejores y más brillantes exponentes de la Escuela de Madrid", y ha recordado que fue el autor de "muchísimos edificios magníficos", entre los que ha mencionado el Gimnasio del Colegio Maravillas y la Fábrica Clesa, ha señalado que esta vivienda unifamiliar no estaba catalogada.

El decano de los arquitectos de Madrid ha explicado que todos los Ayuntamientos tienen que acompañar sus planes urbanísticos de un catálogo que consiste en un inventario de los bienes arquitectónicos del municipio que por su singularidad merecen su preservación. Sin embargo, el "déficit cultural" de muchos ayuntamientos hace que no incluyan la arquitectura contemporánea, ha apostillado.

Además de apostar por sensibilizar a la sociedad para que sea ella misma la que defienda la arquitectura moderna, Ezquiaga ha hecho un llamamiento a la Comunidad de Madrid para que desarrolle una "labor pedagógica" en los municipios pequeños, recomendando la catalogación de los edificios de valor identificados, y que vele por su protección la hora de aprobar los planes urbanísticos de los municipios.

De hecho, ha pedido que en los casos en los que los municipios no tengan esa sensibilidad de proteger los edificios modernos, la Comunidad los proteja "cautelamermente", a través de su declaración como Bien de Interés Cultural o cualquiera de sus mecanismos.

Por su parte, el portavoz de PROCOAM, Fernando Landecho, ha defendido que "las administraciones tienen que facilitar la conservación de la arquitectura valiosa, mediante líneas especiales de exenciones tributarias, facilidades a la conservación incluso posibilidades de permutas".

"La protección del patrimonio arquitectónico del S. XX es un problema que debe abordarse con seriedad y urgencia, tanto por parte de las administraciones autonómicas y locales como por parte de los Colegios de Arquitectos", ha afirmado Landecho.