Los arquitectos del futuro Hospital General Universitario de Toledo califican la infraestructura de "impresionante"

TOLEDO, 27 (EUROPA PRESS)

El presidente de Castilla-La Mancha, José María Barreda, mantuvo hoy un encuentro con los arquitectos del edificio que albergará el Hospital General Universitario de Toledo, Antonio Sánchez-Horneros y Álvaro Siza Vieira, que calificaron de "impresionante" la infraestructura.

"Probablemente sea el edificio más grande que he ejecutado y que ejecutaré", afirmó el arquitecto portugués Álvaro Siza, que ha viajado hasta Toledo, según explicó, para comprobar personalmente el estado de las obras para "tener una impresión concreta de la escala del edificio", y matizar algunos acabos, informó la Junta en nota de prensa,

Por su parte, Sánchez-Horneros explicó que la influencia del edificio en las infraestructuras de la zona es importante e insistió en que se realizarán las modificaciones oportunas para hacer del hospital un centro universitario pues "sería una torpeza por nuestra renunciar a un futuro tan importante para el edificio".

"No obstante los cambios previstos son pocos y se desarrollarán de manera que no alteren la ejecución del edificio central", aseguró el arquitecto durante su encuentro con Barreda al que también asistió el consejero de Sanidad y Bienestar Social, Fernando Lamata.

La infraestructura cuenta con un presupuesto cercano a los 300 millones de euros, una superficie construida equivalente a 37 campos de fútbol, dispondrá de cerca de 800 habitaciones, 36 quirófanos, más de 200 salas de consultas y el equipamiento tecnológico más avanzado.

El futuro Hospital será una gran ciudad sanitaria tanto por sus dimensiones --1,1 kilómetro de largo y 364.000 metros cuadrados construidos-- como por los servicios y tecnología que albergará en su interior.

El centro hospitalario ofrecerá 18 especialidades de tipo médico, 12 quirúrgicas, 12 unidades especiales, áreas específicas de Pediatría y de Obstetricia y Ginecología.

El equipamiento tecnológico estará compuesto, entre otros, por radioterapia, salas de Resonancia Nuclear Magnética, TAC y PET-TAC, salas de radiología convencional, ecógrafos y mamógrafos. Se calcula que cerca de 4.000 personas trabajarán en el centro.

Se concibe como un centro integral, en el que existirá una guardería para el cuidado de los hijos de los trabajadores y un hotel de pacientes, donde se alojarán aquellas personas que no quieran desplazarse a sus municipios de origen en el caso de que las pruebas que tengan que realizarse se alarguen durante varios días.

Cuando esta infraestructura esté en pie consumirá tanta agua como un municipio de 10.000 habitantes y tanta energía como un núcleo de población de más de 20.000 personas.