Norman Foster afirma que la sostenibilidad en la arquitectura "no es cuestión de moda, sino de supervivencia"

MADRID, 17 (EUROPA PRESS)

El arquitecto Norman Foster pidió hoy "más iniciativa política" para impulsar proyectos de arquitectura respetuosos con el medio ambiente, y advirtió de que la sostenibilidad "no es una cuestión de moda, sino de supervivencia".

Foster, responsable, entre otros proyectos, de la cúpula del Reichstag, realizó estas declaraciones durante una rueda de prensa después de impartir una conferencia sobre arquitectura y sostenibilidad en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de la Universidad Politécnica de Madrid.

Para el arquitecto, la decisión de apostar por una arquitectura con un menor impacto ambiental es "primeramente una iniciativa política", y defendió que los edificios diseñados con criterios sostenibles no son necesariamente más costosos que los convencionales.

En este sentido, sobre los efectos que puede tener la crisis económica actual en el desarrollo de este tipo de arquitectura, Foster señaló que, "desde el punto de vista pesimista", puede ser "malo", porque "hay menos dinero" para invertir en la investigación que este tipo de arquitectura necesita.

"No obstante, desde un punto de vista positivo, la necesidad es tan grande que obligará a todos los arquitectos a aprender a usar los recursos de una forma más inteligente", señaló Foster, para quien la sostenibilidad "es una pasión", según afirmó a la multitud de estudiantes congregados en la universidad.

Durante la conferencia, el arquitecto repasó las características sostenibles de algunos de los edificios que ha construido a lo largo de su carrera, y presentó uno de sus últimos proyectos: la ciudad de Masdar, en los Emiratos Árabes, que ha sido diseñada con la pretensión de convertirse en la primera ciudad del mundo con cero emisiones de CO2 y cero residuos.

Masdar, que se está construyendo cerca del aeropuerto de Abu Dhabi contará con zonas residenciales, de ocio, una universidad, centros comerciales, jardines, zonas reservada para las instalaciones de fuentes de energía renovable de los que se alimentarán los edificios, y tendrá una densidad de población similar a Venecia.

Según explicó Foster, el 56 por ciento de la población de Masdar, unos 50.000 habitantes en 2015, tendrá acceso a un jardín a menos de un minuto andando de su casa, y el 40 por ciento podrá llegar en ese tiempo a una plaza. No obstante, los que vivan en Masdar tendrá que dejar su coche a las afueras de esta 'mini ciudad' y moverse con transporte público.