Premios.-Foster se hizo popular con un rascacielos de cristal en Hong Kong y es autor del puente más alto del mundo

OVIEDO, 20 (EUROPA PRESS)

La obra de Norman Foster, Premio Príncipe de Asturias de las Artes 2009, destaca por el compromiso constante con los valores "más nobles de la arquitectura, la actitud abierta a la innovación, la orientación a la calidad en todas las fases del desarrollo de un proyecto, el interés por aplicar los avances de la tecnología, y la sensibilidad hacia los principios del desarrollo sostenible", según informó la Fundación Príncipe de Asturias a través de una nota de prensa.

La obra que hizo popular a Foster fue el Banco de Hong-Kong y Shangai, en 1985, al tratarse de un rascacielos de cristal de 47 plazas, y es el autor del puente más alto del mundo, en Francia.

Nacido en 1935 en Manchester (Gran Bretaña) en el seno de una familia humilde, inició con 21 años la carrera de Arquitectura, que se costeó desempeñando distintos empleos. Tras licenciarse en 1961 en la Manchester University School of Architecture and City Planning, se trasladó a Estados Unidos con una beca para ampliar sus estudios en la Universidad de Yale, donde descubrió los trabajos de figuras como Lloyd Wright y Kahn, que ejercieron una gran influencia en él.

En 1966 puso de manifiesto su interés por la tecnología y por salvar la distancia entre tecnología y construcción, al realizar un proyecto para una fábrica en Wiltshire. En 1967 fundó Foster Associated, estudio dedicado al urbanismo y diseño de objetos vinculados a la edificación, con sede en Londres, desde donde ha realizado los proyectos más sobresalientes de su carrera y que en 1999 pasó a denominarse Foster and Partners. Actualmente, dirige un equipo formado por un millar de profesionales, con oficinas de proyectos en más de 20 países.

La obra que le hizo popular fue el citado Banco de Hong-Kong y Shanghaique destaca por la funcionalidad de los espacios, la iluminación natural y el uso de la tecnología como herramienta de creación arquitectónica. En 1988 le fueron asignados en España los proyectos de construcción de la línea de metro de Bilbao (inaugurado en 1995) y de la torre de comunicaciones de Collserola en Barcelona (en el Tibidabo), que fue vital para los Juegos Olímpicos de 1992. Entre sus obras más representativas destacan la terminal aérea del tercer aeropuerto londinense (Stansted, Essex), la cúpula de vidrio del edificio restaurado del Reichstag alemán, la nueva sede del Commerzbank de Frankfurt (Alemania) de 62 pisos, la cúpula del patio central del Museo Británico (Londres), la torre Millenium de 92 pisos y 385 metros de altura (Londres), el centro musical Sage Gateshead (Reino Unido), la Daaewoo Tech Tower (Seúl) y el Carré d*Art (Nimes).

Asimismo, es el autor del puente más alto del mundo, que se eleva a 243 metros sobre el río Tarn (Francia) y sobrepasa en 23 metros la altura de la Torre Eiffel. Inaugurado en diciembre de 2004, está considerado el primer gran proyecto del siglo XXI.

Entre sus últimos trabajos se encuentran la nueva estación ferroviaria subterránea de Florencia, el rascacielos de Caja Madrid en la capital de España y la pirámide destinada al diálogo mundial entre las religiones en Astana, la nueva capital de Kazajistán, así como la construcción del mayor aeropuerto construido hasta ahora, el de Pekín, emblema de la China olímpica. Su obra se expone en las colecciones permanentes del MOMA de Nueva York y del Centro Georges Pompidou de París.

A través de su firma, colabora en campañas de distintas organizaciones no gubernamentales, como Save the Children, y financia una beca para estudiantes de arquitectura, en colaboración con el Real Instituto Británico de Arquitectos.

Posee el título nobiliario de Lord Foster of the Thames Bank desde 1999 y, entre otros honores, la Medalla de Oro del Real Instituto de Arquitectos Británicos (1983); el Premio Mies van der Rohe (1992); la Medalla de Oro del Instituto Americano de Arquitectos (1994); el Premio Pritzker (1999); el Premio Auguste Perret (2002); el Praemium Imperiale (Japón, 2002), el Premio Stirling de arquitectura (2004), el más importante del Reino Unido; y el Madrid Creatividad (2006).

Los Premios Príncipe de Asturias están destinados, según su Reglamento, a galardonar "la labor científica, técnica, cultural, social y humana realizada por personas, equipos de trabajo o instituciones en el ámbito internacional". Dentro de este espíritu, el Premio Príncipe de Asturias de las Artes "será concedido a la persona, institución, grupo de personas o de instituciones cuya labor en la Arquitectura, Cinematografía, Danza, Escultura, Música, Pintura y demás expresiones artísticas, constituya una aportación relevante al patrimonio cultural de la Humanidad".

En esta edición concurrían un total de 26 candidaturas procedentes de Austria, Brasil, Cuba, Estados Unidos, Francia, Italia, Perú, Portugal, Reino Unido, Rusia y España.

Este ha sido el primero de los ocho Premios Príncipe de Asturias que se concede este año, en que cumplen su vigésimo novena edición. El pasado año, el galardón de las Artes fue adjudicado al sistema de Orquesta Juvenil e Infantil de Venezuela.

Cada uno de los Premios Príncipe de Asturias, concedidos por primera vez en 1981, está dotado con cincuenta mil euros, la escultura creada y donada expresamente por Joan Miró para estos galardones, un diploma y una insignia acreditativos. Los galardones serán entregados en otoño en Oviedo, en un acto presidido por el Príncipe de Asturias.