Un conjunto de 60 obras revisan la trayectoria de William Ross Abrams en el Museo Krekovic en Palma de Mallorca

PALMA DE MALLORCA, 20 (EUROPA PRESS)

La vicepresidenta y consellera de Cultura y Patrimonio, Joana Lluïsa Mascaró, acompañada del director insular de Cultura, Maties Garcias, y del director del Museo Krekovic, Climent Romaguera, presentaron hoy la exposición retrospectiva del grabador norteamericano William Ross Abrams, que se inaugurará mañana en el citado museo.

Desde muy joven, William Ross Abrams tuvo clara la vocación artística y, por esto, siempre encaminó la formación en este sentido. Fue uno de los artistas extranjeros que llegaron en Mallorca en los años 50, atraídos por la belleza, la sencillez y la tranquilidad de la isla. Junto con su esposa, la pintora Mary Tatum, se instaló en Deià, pueblo que le atrajo por el peculiar ambiente cultural que se respiraba en aquella época.

A lo largo de la extensa y prolífica trayectoria, el norteamericano experimentó con diferentes técnicas de grabado: la xilografía, la serigrafía, el aguafuerte, el aguatinta y la estampa digital, con las cuales trabajó, haciendo pruebas de color hasta conseguir el efecto deseado, que posiblemente tenía presente a la mente. Sus grabados tratan, sobre todo, temas figurativos como paisajes urbanos y naturales, retratos y naturalezas muertas, que tienen como característica el uso de colores vivos y una fuerte expresividad de la línea.

La exposición, que se podrá ver en el Museo Krekovic hasta el 18 de julio, consta de un total de 60 obras: 54 grabados, hechos con diferentes técnicas, y cuatro dibujos con tinta y acuarela. Estas obras presentan un recorrido en orden cronológico. Así, el espacio ha sido distribuido en diferentes ambientes, que separan la muestra en décadas, empezando por los primeros grabados de los años 40, cuando se encontraba en plena formación artística, y pasando por las xilografías que realizó en Mallorca durante los años 50, 60 y 70; en este último decenio podemos apreciar la introducción de serigrafías dentro su creación.

El recorrido continúa por la década de los 80, que marca un punto de inflexión en su vida, puesto que en este ambiente encontramos las únicas piezas de la muestra que no están tratadas en técnica de grabado, sino que se trata de algunos de los dibujos que elaboró Abrams durante las estancias en Sri Lanka en aquella época. De los años 90, destacamos los aguafuertes, a menudo combinados con el aguatinta, para llegar finalmente, al siglo actual, a la estampa digital, que llevó a cabo durante los últimos años de su vida.

A mitad del recorrido se ha instalado una proyección en la que se pueden observar instantáneas del artista y de sus grabados. El motivo de esta proyección es acercar al público de la isla otra parte de la gran cantidad de producción que preparó el artista durante su extensa trayectoria.