Bolonia.- El Prado teme por la ubicación de seis cuadros situados en la zona de la UB que ocupan los estudiantes

BARCELONA, 19 (EUROPA PRESS) El Museo del Prado de Madrid ha manifestado su preocupación al rectorado de la Universitat de Barcelona (UB), cuyo Edificio Histórico ocupan una veintena de estudiantes anti-Bolonia desde hace tres meses, por el estado en el que se puedan encontrar cinco de las 56 obras cedidas por el museo a la universidad, concretamente por la ubicación de los mismos. En declaraciones a Europa Press, fuentes cercanas al rector, Dídac Ramírez, explicaron que la dirección del museo y el rectorado del centro están manteniendo conversaciones para decidir sobre un posible cambio de emplazamiento de estas obras, que se encuentran en la escalera principal del recinto. La semana que viene podrían empezar a adoptarse medidas como el cambio de ubicación de las obras , que, de producirse, ya está pactado con los estudiantes que ocupan la zona para que faciliten las condiciones para que los operarios puedan trabajar en ello. "De momento, no hay intenciones de moverlos, pero se les ha trasladado a los estudiantes la preocupación del museo para que velen por la buena conservación del espacio", afirmaron en la UB, pero la resolución dependerá de un informe técnico encargado por el museo a un restaurador y un técnico del Museo Nacional de Arte de Catalunya (Mnac). El Prado contactó con el rectorado para manifestar su "preocupación" después de un reportaje publicado esta semana por 'La Vanguardia', en donde se comentaba que cinco de las obras de la UB aparecen "rodeadas de sábanas, alguna que otra 'kefia', pósters y pancartas, recipientes con comida y butacones antiguos". Tras ello, el museo decidió enviar a un restaurador y un técnico del Mnac para que evaluaran la situación de las obras y realizaran un informe. "Manifestaron preocupación por seis cuadros situados en las escaleras principales", explicaron fuentes de la UB. Estas obras se encuentran en un "espacio abierto, de acceso directo e inmediato", aseguraron, por lo que "no es el estado de conservación, sino la ubicación". La UB explicó que están en un espacio donde "se pueden usar como moneda de cambio" en caso de una protesta estudiantil, a pesar de que no existe "ningún peligro" de que los estudiantes dañen las obras. Cuando empezó el encierro, hace ya tres meses, el rectorado se puso en contacto con las unidades técnicas de patrimonio del museo. En ese momento, la universidad pidió a los estudiantes que instalaran la 'cocina' en el pasillo que da acceso al paraninfo de la UB, desplazándola de su anterior ubicación, debajo de algunos cuadros. Por ello, sólo durante dos semanas la 'cocina' estuvo en el lado izquierdo de la escalinata, donde se habilitó posteriormente una despensa y zona de microondas.