El Grand Palais, el Louvre y la Torre Eiffel se rinden al arte contemporáneo

  • París, 24 abr (EFE).- El Grand Palais, el Museo del Louvre y la Torre Eiffel se transforman para acoger, a partir de hoy, la trienal "La Force de l'Art 02", consagrada al arte contemporáneo hecho en Francia por artistas de diferentes países.

París, 24 abr (EFE).- El Grand Palais, el Museo del Louvre y la Torre Eiffel se transforman para acoger, a partir de hoy, la trienal "La Force de l'Art 02", consagrada al arte contemporáneo hecho en Francia por artistas de diferentes países.

La Torre Eiffel se encenderá de manera anárquica y no a horas fijas, el Louvre expondrá el "Grand Odalisque" del pintor francés Jean-Auguste-Dominique Ingres (1780-1867) en forma de puzzle y la cúpula del Grand Palais parpadeará "Don Quijote de La Mancha" traducido en código morse luminoso.

Sin distinción de edad, género o nacionalidad, esta segunda edición de la trienal albergará hasta el próximo 1 de junio las obras de más de 40 artistas, la mayor parte visibles en el Grand Palais.

Impulsada por el Ministerio francés de Cultura, la muestra tiene su epicentro en la construcción denominada "nave" que se sitúa bajo la gran vidriera del Grand Palais y que fue diseñada para la ocasión por el arquitecto suizo Philippe Rahm.

Un espacio de 4.000 metros cuadrados formado por una suerte de placas tectónicas, que describe el propio arquitecto como "Geología Blanca", y que ofrece a cada obra un espacio propio, pero en igualdad de condiciones.

Desterrados de este espacio, seis de los artistas galos más consagrados del momento se tendrán que "conformar" con exponer en otros lugares: Bertrand Lavier en la Torre Eiffel, Gérard Collin-Thièbaud en el Museo del Louvre, Daniel Buren en la entrada del Grand Palais, Annette Messager en el Palais de la Découverte, Orlan en el Museo Grévin, y Pierre y Gilles en la iglesia de Saint-Eustache.

Al frente de la organización del evento están los comisarios Jean-Louis Froment, Jean-Yves Jouannais y Didier Ottinger, a diferencia de la anterior trienal, en la que se otorgó "carta blanca" a quince personalidades del mundo del arte para concebir la exhibición.

Entre las obras más impactantes de esta edición destaca la instalación "International Kebab", del artista chino afincado en París Wang Du, que consiste en decenas de miles de fotos apiladas alrededor de un eje de nueve metros de altura, imitando a un asador de kebab turco, y que los visitantes pueden cortar con unos cuchillos de cocina.

A unos pocos metros, el proyecto del argelino Fyaçal Baghriche reúne una bola del mundo que gira a gran velocidad con un mural plástico que muestra las estrellas de las banderas oficiales de los países de todo el mundo sobre un fondo azul celeste.

Jean-Baptiste Ganne es el artífice de la versión de "Don Quijote de La Mancha" en código morse luminoso de color rojo, que se emitirá desde la cúpula del Grand Palais, simulando un faro por encima de los tejados parisinos.

La francesa Véronique Aubouy propone un gran fresco cinematográfico con centenares de lectores de Marcel Proust en diferentes situaciones.

Otras de las grandes atracciones de la segunda edición de "La Force de l'Art 02" es la instalación de los jóvenes Fabien Giraud y Raphaël Siboni, un gran cubo negro que gira de manera rápida y violenta gracias a una especie de amortiguadores que tiene como patas.

Además de las exposiciones que alberga toda la capital francesa, la muestra se completa con actuaciones musicales, espectáculos en vivo, conferencias y talleres para escolares.

Una decena de fiestas tendrán lugar durante el período que se prolonga la exhibición para fomentar el encuentro entre creadores de diferentes generaciones y estilos con su público.

Esta segunda edición viene precedida de la muestra organizada en 2006 que, bajo los auspicios del primer ministro francés de la época Dominique de Villepin, recibió 130.000 visitantes.

Con más de dos años y medio de preparación y una línea mucho más homogénea que la de hace tres años, esta cita internacional del arte "made in France" exhibe las nuevas propuestas y demuestra una vez más que París se rinde a la fuerza de sus artistas.

Inma Martínez