El nuevo Centro Cultural CajaGranada, testigo del pasado y el presente en instalaciones del siglo XXI

GRANADA, 16 (EUROPA PRESS)

Llamado a convertirse en punto de encuentro de culturas, arte, historia y pensamiento, el Centro Cultural CajaGranada Memoria de Andalucía invita al visitante a convertirse en testigo del pasado y el presente de Andalucía a través del recorrido de sus instalaciones del siglo XXI, que serán inauguradas por los Reyes de España el próximo 19 de mayo.

Para el director del centro, Enrique Moratalla, su puesta en marcha supone "un antes y un después" no sólo para la Obra Social de la entidad sino también para todos los ciudadanos, porque tanto desde el punto de vista arquitectónico como de contenidos hace "una clara apuesta" por la cultura, señaló en declaraciones a Europa Press.

Dos de las plantas del centro cultural están destinadas al Museo CajaGranada Memoria de Andalucía, un museo vanguardista con una superficie de 3.500 metros cuadrados que presentará de forma audiovisual e interactiva el pasado, pero también el presente y futuro de la cultura y la identidad andaluza, a través de una narrativa museística basada en la didáctica, las nuevas tecnologías y la participación de las personas.

El museo pretende ofrecer la posibilidad al visitante de diseñar su propio recorrido, centrándose en los aspectos de Andalucía que más le interesen. Estos contenidos incluyen una interesante y antropológica demostración del día a día de cada época de la historia.

Además del contenido permanente del museo las instalaciones del Centro Cultural cuentan con amplio espacio, cercano a los 500 metros cuadrados, destinado a la realización de talleres y actividades socioculturales de todo tipo, aportando un concepto inclusivo de gestión cultural que pretende dinamizar el pensamiento, las bellas artes, la integración social y la protección del medio ambiente, entre otras temáticas.

Además, una mediateca, de 424 metros cuadrados, destinada a construir progresivamente una memoria audiovisual de Andalucía, es uno de los proyectos más novedosos en lo referente a la documentación de la memoria andaluza. La Sala de Exposiciones temporales, por su parte, ofrecerá 1.700 metros cuadrados para las bellas artes y los medios de expresión más contemporáneos, con la posibilidad de exponer obras de gran formato.

Las instalaciones del centro cuentan con un espacio escénico multifuncional, el teatro Isidoro Máiquez, inaugurado el pasado 21 de abril, y diseñado para celebrar representaciones y espectáculos de todo tipo, desde conciertos musicales hasta rodaje cinematográfico, ya que cuenta con las últimas innovaciones técnicas en cuanto a acústica y elementos de apoyo a escenario, propiciando un espacio versátil y eficaz.

La construcción, diseño del arquitecto Alberto Campo Baeza, ocupa una superficie de 12.984 metros cuadrados y cuenta con el llamado edificio pantalla o 'Puerta de las Culturas', que se destinará a proyecciones de imágenes estáticas; y con un patio elíptico de 30 metros cuadrados, dimensiones similares a las del Palacio de Carlos V.

"Esperamos que tenga muy buena acogida, porque hasta ahora todas las personas que lo han visitado se han quedado encantadas", dijo Moratalla, que explicó que los escolares contarán además con una comunidad web 2.0 en el que hacer una "pre-visita" y una "post-visita" al museo, con el objetivo de fomentar su formación no sólo desde dentro del centro.

El conjunto que conforman los edificios promovidos por la entidad, sede central y centro cultural, cuya maqueta estuvo expuesta como referencia de arquitectura en el Moma de Nueva York, expresa una "metáfora inequívoca" de la vocación y actividad social de CajaGranada.

La primera piedra, con la presencia de la entonces ministra del Cultura, Carmen Calvo, se colocaba el 4 de noviembre de 2005, y las obras se iniciaron en los primeros meses de 2006. Desde entonces, han trabajado a diario en las obras una media de entre 70 y 80 personas.

En la construcción y diseño del edificio se han tenido en cuenta criterios de ahorro energético. Desde el uso del hormigón como material principal, cuyos costes energéticos y naturales son inferiores a otros materiales habituales en la construcción, como la propia configuración del edificio, en su mayor parte soterrado, lo que le libera de cargas térmicas y favorece una climatización casi natural, lo que supondrá un significativo ahorro energético en este ámbito.