El Reina Sofía presenta una nueva forma de ver su colección

Por Itziar Reinlein

MADRID (Reuters) - El Museo Reina Sofía ha decidido apostar por la novedad y la vanguardia no sólo en las obras que acoge, sino en la forma en la que se exponen, rompiendo con la tradicional presentación lineal y cronológica en su nueva colección permanente de más de 1.000 obras.

El recorrido, distribuido entre dos edificios y 28 salas, arranca con la modernidad, donde destaca la presencia por primera vez de grabados de Francisco de Goya, cedidos por el Museo del Prado.

"Con la entrada de Goya se trata de situar no un único origen de la modernidad, sino varios", dijo el martes Manuel Borja-Villel, director del centro de arte, en la presentación de la colección en Madrid.

Hasta ahora el centro solo acogía obras posteriores a 1881, año del nacimiento de Pablo Picasso.

Los conflictos entre una modernidad dominante entendida como progreso y sus múltiples descontentos abren un colección donde el peso de la fotografía y el cine alcanzan el mismo estatus que la pintura, que aporta 265 cuadros frente a 299 fotografías.

La colección cuenta con 137 nuevas incorporaciones y 400 novedades procedentes de los fondos del museo, de 17.290 obras.

Borja-Villel ha remodelado el Reina Sofía tras poco más de un año en el cargo, una renovación que cumple con su compromiso de darle la vuelta al museo y para ello ha optado por nuevas formas de narración que ofrezcan un nuevo enfoque del trabajo museístico.

"La colección supone un salto hacia nuevas formas de entender el arte del siglo XX. No estamos haciendo las grandes novelas del siglo XIX, como 'Guerra y Paz', sino más bien 'Las mil y una noches', dijo el director del centro, que tiene entre sus objetivos romper la dualidad de conocimiento aristocrático y populista.

La exposición permanente, se divide en cuatro grandes bloques, ya no agrupa las obras por artistas sino que propone espacios narrativos donde se ayuda a entender y relacionar unas obras con otras.

Uno de los bloques más importante de la colección es el arte de los años 30, los años de crisis entre lo que es vanguardia y modernidad, donde se expone la obra más emblemática del museo, el Guernica.

"Alrededor del Guernica hemos organizado la tensión entre modernidad y vanguardia, y el debate entre lo que es arte y política", dijo Charo Peiró, la conservadora jefe del centro de arte.

ESPACIOS NARRATIVOS

Las derivas del Cubismo, la revolución del subconsciente (surrealismo), realidad social y vanguardia de la posguerra, materia forma y movimiento de los años 1940-50 son algunos de los espacios narrativos de una colección que ocupa 7.500 m2 de superficie útil, una extensión que se asemeja a las dimensiones de una ciudad, donde conviven espacios distintos.

Arte, información y política, y visiones críticas y narraciones de lo global son algunas de las propuestas temáticas de una colección que llega hasta los primeros años del siglo XXI.

Finalmente, la innovadora propuesta del Reina Sofía busca una participación más activa del visitante.

"Supone un mayor esfuerzo para el visitante, un mayor esfuerzo de percepción, que implica cierto compromiso", dijo el director.