La Casa Museo Lope de Vega organizará talleres para las familias y formará parte de la Noche de los Museos

MADRID, 10 (EUROPA PRESS) La Casa Museo de Lope de Vega, ubicada en el madrileño barrio de Las Letras, realizará talleres para las familias los domingos y se incorporará a la Noche de los Teatros, que se celebra el 29 de marzo, y a los actos del Día Internacional de los Museos, que tiene lugar el 18 de mayo. Así lo anunció hoy la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, quien inauguró la reapertura de la vivienda del 'Fénix de los Ingenios' después de que cerrara sus puertas en junio de 2008 para someterse a unos trabajos de rehabilitación con el fin de ampliar su espacio público y conseguir equipamiento administrativo, científico y divulgativo del que carecía. La gestión de la Casa Museo Lope de Vega pertenece al Gobierno regional desde el año pasado gracias a un convenio de colaboración firmado con la Real Academia Española (RAE). Debido a ello, el Ejecutivo autonómico organiza la oferta cultural de este espacio, que se prolongará desde las 10.00 hasta las 15.00 horas de martes a domingo para ofrecer al público actividades de corte literario y teatral. De este modo, se ofrecerá a los visitantes todos los domingos diversos talleres, recitales de poesía, cuentacuentos desde la Semana del Libro y durante la Semana de Europa y Día Internacional de los Museos, teatro leído, talleres infantiles, conciertos, presentaciones de libros, ciclos de conferencias, entre otros actos, todos ellos relacionados tanto con los contenidos del museo como con el Siglo de Oro, el Madrid de la época y otros temas. UNA VIVIENDA POR 9.000 REALES Aguirre, que realizó una visita por las instalaciones y fue recibida por unos actores que interpretaron una pequeña obra, recordó que Lope de Vega compró la vivienda en su época por 9.000 reales y vivió en ella durante 25 años. Sus paredes fueron testigo de la vida personal del escritor, donde vio crecer y morir a alguno de sus hijos y donde vieron la luz obras como 'La Galatea', 'Fuenteovejuna' o 'La dama boba'. La jefa del Ejecutivo autonómico señaló que la Comunidad de Madrid ha invertido casi 400.000 euros procedentes del 1% Cultural en la rehabilitación de este espacio para convertirlo un referente cultural de Madrid. Por este motivo, se creará una página web en diferentes idiomas, se incluirá en los audioguías y se repartirá propaganda sobre el inmueble en agencias de viajes y en hoteles. "Queremos que esta casa sea parada ineludible para quienes quieran asistir a visitar el Madrid de los Austrias", dijo al dirigente regional, que insistió en la necesidad de que la vivienda "esté al alcance" de todos los turistas y de los madrileños. Aguirre, que estuvo acompañada por el consejero de Cultura, Turismo y dentro de poco Deportes, Santiago Fisas, remarcó que la ampliación de la casa de Lope de Vega comprende una sala polivalente para conferencias, actividades divulgativas y pedagógicas; un despacho administrativo independiente que permite convocar reuniones de la Comisión Conservadora y de Seguimiento, aseos públicos adaptados a personas con discapacidad y un área de seguridad y taquilla. También se ha reordenado el zaguán como zona de acogida, atención y orientación a los visitantes y como espacio de control y seguridad. Esta transformación se ha completado con la paralización de trabajos de conservación preventiva, restauración, limpieza de obras de arte y mobiliario y revisión de instalaciones. Asimismo, se ha creado una identidad gráfica de la Casa Museo, con señalización interna, externa y edición de material de difusión, nuevo folletos y tarjetones. CASA DE 1570 El terreno del edificio en el que se ubica fue adquirido en 1570 por Juan Pérez para edificar una casa, cuya construcción terminó ocho años después. En 1610 Félix Lope de Vega adquirió la vivienda y la habitó durante los 25 años siguientes hasta su muerte, en 1635, por lo que constituye un hito fundamental en el contexto histórico, artístico y literario de Madrid. En la actualidad está declarado Bien de Interés Cultural (BIC) en la categoría de Monumento. La vivienda, de planta casi rectangular, con una superficie de 252,91 metros cuadrados y un jardín de 436,88 metros cuadrados, responde a la tipología de vivienda unifamiliar de principios del siglo XVII. Es un edificio entre medianerías, con dos plantas, buhardilla y jardín posterior. La fachada tiene el zócalo de piedra y el resto con revoco imitando ladrillo, con rejería sencilla en los balcones. El edificio permite a los visitantes acercarse al Madrid del siglo XVII, al concepto de vivienda y de hogar, a la sociedad, la historia, la religión y la cultura de la época, en un emplazamiento que, casi 400 años después, se mantiene e identifica con el escritor madrileño. El Museo se distribuye a lo largo de tres plantas. En la baja se encuentra el zaguán, de proporciones fieles al antiguo vestíbulo, decorado con muebles de la época y un monumento mural a Lope de Vega, copia del busto que se conservaba en la Real Academia de San Fernando a principios del siglo XIX. También está el jardín y el huertecillo que recupera el antiguo huerto del escritor, para lo que se han usado plantas que el propio Lope de Vega menciona en sus obras. En la planta principal se encuentra el distribuidor, así como el oratorio, lugar privilegiado que guarda fielmente las referencias de Lope de Vega y el legado de su hija, a lo que se suma la presencia de diversos objetos procedentes del convento de las Trinitarias de Madrid. En esta planta el visitante también encuentra, además de dos dormitorios, el comedor y la cocina, la pieza fundamental de la vivienda: el estudio. En él destacan las pinturas del siglo XVI y XVII depositadas por las Trinitarias y el Museo del Prado; la colección bibliográfica (impresos del siglo XVII), que es depósito de la Real Academia y de la Biblioteca Nacional. Por último, en la zona abuhardillada se localizan tres aposentos para huéspedes y criadas. Tras describir la distribución de la casa, la presidenta recordó que esta casa se ubica en un barrio en el que vivieron varios escritores de la época, entre los que citó a Francisco de Quevedo. En este punto, recordó que, según cuentan las malas lenguas, el literato adquirió la vivienda en la zona sólo con la intención de evitar que su gran enemigo, Luis de Góngora, la habitara.