La nueva biblioteca del Prado abre sus puertas en el Casón del Buen Retiro

  • Madrid, 10 mar (EFE).- La nueva biblioteca del Museo del Prado, ubicada en el Casón del Buen Retiro, abrió ayer por primera vez sus puertas al público, aunque sus principales usuarios serán los investigadores.

La nueva biblioteca del Prado abre sus puertas en el Casón del Buen Retiro

La nueva biblioteca del Prado abre sus puertas en el Casón del Buen Retiro

Madrid, 10 mar (EFE).- La nueva biblioteca del Museo del Prado, ubicada en el Casón del Buen Retiro, abrió ayer por primera vez sus puertas al público, aunque sus principales usuarios serán los investigadores.

El gran salón Luca Giordano ha sido el receptor de la nueva biblioteca, coronada por la bóveda decorada por el pintor napolitano y en la que se exhiben, además, otras obras suyas para deleite de los investigadores que utilicen estas instalaciones del museo.

El contenido de la biblioteca de investigación del Prado guarda relación con las colecciones del museo, y sus características la convierten en un importante instrumento de trabajo tanto para el personal del centro como para los historiadores del arte.

La nueva biblioteca está especializa en libros de arte, sobre todo en pintura española, italiana, flamenca, holandesa, francesa, británica y alemana desde la Edad Media hasta el siglo XIX, aunque también cuenta con un importante fondo de dibujo e iconografía, una colección de catálogos de exposiciones y de publicaciones dedicadas a escultura y artes decorativas.

Además, en los últimos años y gracias a la adquisición de las bibliotecas Cervelló y Madrazo, se ha creado un importante fondo antiguo especializado en artes plásticas.

Actualmente, las instalaciones del museo cuentan con unas 60.000 monografías y alrededor de 700 títulos de revistas, de las cuales cerca de 200 están vivas, y la mayoría de estos documentos están informatizados gracias a una labor que empezó en 1987.

Los lectores tienen acceso directo a la información a través de terminales instalados en la sala de lectura y a una pequeña biblioteca de referencia, y podrán acceder a las instalaciones mostrando su DNI o documento identificativo en el mostrador de la sala de lectura e indicando el tema de investigación.

La solicitud, según el Museo, será respondida de forma inmediata y dará acceso a la sala de lectura durante un año, al cabo del cual habrá que hacer una nueva solicitud.