Los vecinos del número 6 de Prado San Roque no podrán volver a su edificio, que será derribado

SANTANDER, 27 (EUROPA PRESS) Los seis vecinos del número 6 de Prado San Roque, desalojados de sus viviendas el lunes como consecuencia del derrumbe parcial de la cubierta del número 8, no podrán volver a sus casas porque el edificio será derribado.

Así lo anunció hoy el concejal de Urbanismo de Santander, César Díaz, en declaraciones a los medios, en las que también informó de que las tareas de demolición del número 8 concluirán la próxima semana.

El concejal explicó que actualmente los técnicos están valorando el estado del número 6, pero "todo apunta que será necesario derribarlo". "Volver a habitarlo y esperar a que finalice el expediente de ruina es una temeridad y es no tener en cuenta la seguridad de los que allí viven, por lo que no van a poder volver", aseguró.

El edil refirió que los vecinos del número 6 ya habían sido notificados de que el Ayuntamiento había iniciado de oficio la declaración de ruina, por lo que "eran perfectamente conscientes de la situación en que se encontraba el edificio". De hecho, apuntó, una de las inquilinas "ya estaba desalojándolo".

En esos casos, recordó, se aplica el protocolo de Servicios Sociales y se da cobertura de una semana a los inquilinos, que han sido realojados en los apartamentos Picos de Europa por el Ayuntamiento, que asumirá los gastos de alojamiento y manutención durante una semana.

Al respecto, Díaz informó que desde Servicios Sociales se está trabajando "personalmente" con cada uno de los vecinos y confío en que esta semana "sea suficiente para que puedan volver a sus vidas con normalidad".

El concejal explicó que el número 8 ya se había desalojado, declarado en ruina, y se había requerido a la propiedad para que procediese al derribo, cosa que no hizo. Por ello, el Ayuntamiento decretó la ejecución subsidiaria y solicitó a la propiedad el importe del mismo. Como tampoco ingresó la cantidad, el expediente de contratación del derribo estaba "a punto de ser adjudicado" por el Ayuntamiento.

Por su parte, la situación del número 6 era "bastante deficiente", por lo que el Consistorio inició de oficio la declaración de ruina, que conlleva notificar a propietarios y moradores de la misma y darles un plazo de 15 días para que puedan alegar. En este caso habían sido notificados todos los moradores y uno de los tres propietarios. Los otros dos "eran herederos y estaban pendientes de la confirmación de la notificación para contar los 15 días de alegaciones", indicó Díaz.

El desprendimiento de parte de la cubierta del número 8 provocó "un pequeño derrumbe" en parte de la medianera del 6 con el 8. Aunque inicialmente se pensó que el 6 podría estar "bastante más afectado", los daños se limitaron al derrumbe de la medianera pero "todo apunta a que, por su situación, habrá que derribarlo", avanzó el concejal. El derribo que acometerá una vez concluya el del 8, que se está ejecutando con un pulpo, con "normalidad", y "tratando de afectar lo menos posible al 6 para que la gente pueda recuperar todo lo que quiera".

Ambos edificios tienen 150 años de antigüedad y se encontraban fuera de ordenación por el Plan Especial de Ordenación del Río de la Pila del año 1993, lo que provoca que las obras que se pueden acometer en ellos "son limitadas" y por tanto "son edificio que tarde o temprano tendrán que desparecer", explicó Díaz, quien desconoce, aunque no descarta, que haya otros edificios en la zona declarados en ruina.