María Adánez y Roberto Enríquez llevan al Talía la "lucha de fuerzas" de dos padres frente al acoso escolar


VALENCIA|
María Adánez y Roberto Enríquez llevan al Talía la "lucha de fuerzas" de dos padres frente al acoso escolar

María Adánez y Roberto Enríquez llevan al Talía la "lucha de fuerzas" de dos padres frente al acoso escolar VALENCIA | EUROPA PRESS

Los actores María Adánez y Roberto Enríquez protagonizan desde este miércoles 'El pequeño poni' en el Teatro Talía de Valencia, un drama moderno sobre el acoso escolar que sube al escenario la "lucha de fuerzas" de unos padres que se enfrentan a la discriminación que sufre su hijo en el colegio. La obra aborda esta problemática desde una nueva perspectiva, pues el pequeño es criticado solo por llevar una mochila con "dibujos de niña" e incluso la dirección le impide su entrada por ello.

'El pequeño poni' estará en cartel en el Talía hasta el próximo domingo 11 de diciembre, con funciones de miércoles a viernes a las 20.30 horas, sábados a las 18.30 y 21 horas, domingos a las 18.30 horas, y especiales los festivos 6 y 8 de diciembre a la misma hora, todas con entradas a la venta desde 16 euros.

El teatro ya ha recorrido otras salas de España y en Valencia realizará por primera vez sesiones para grupos de alumnos en horario de mañana, para que así los niños "puedan aprender a no reproducir los patrones de violencia de los adultos".

Así han presentado el proyecto los actores en rueda de prensa en el Talía, que han coincido en expresar su "doble emoción" por representar la obra durante dos semanas en Valencia, "más tiempo del habitual" y han definido el proyecto como un drama "moderno, humano y minimalista", sin más intérpretes ni apenas elementos de apoyo en el escenario y que gira en torno al personaje "invisible" --no aparece en escena-- de Luismi.

Este pequeño de ocho años se enfrenta a las burlas de sus compañeros de clase por ir con una mochila de la serie 'My little pony' --que da nombre al teatro--, por lo que la dirección del centro plantea que sea apartado del colegio. La historia se inspira en un caso similar que tuvo lugar en Estados Unidos en 2014, el de Grayson Bruce, un niño que llevaba la misma mochila y al que también le impidieron el acceso por considerar este objeto "detonante de acoso". Lamentablemente, esto le llevó a intentar suicidarse y actualmente permanece en estado vegetativo.

En la ficción, los padres de Luismi afrontan el problema con posturas "distintas y enfrentadas", ya que mientras la madre "solo piensa en su seguridad" y "cree que con cambiar de mochila todo está solucionado", el padre "defiende a capa y espada su libertad" al darse cuenta de que "para él es más que una mochila: se siente totalmente identificado con ella".

Esto lleva al matrimonio "estable y en forma" al que dan vida Adánez y Enríquez a "encontrarse por primera vez" y "cuestionarse quiénes son de verdad" en una "lucha de fuerzas y egos" que los aleja cada vez más de su hijo. "La obra lanza muchas preguntas al público pero los protagonistas no tienen la respuesta: van divagando hasta mostrar su parte más mediocre por abordar el reto desde la ideología y no desde el corazón", como ha ilustrado la actriz.

De hecho, la madrileña ha subrayado que la "piedra angular" de 'Mi pequeño poni' no es otra que la de "una madre que no sabe si de verdad quiere a su hijo". "Es tremendo", ha reconocido, a lo que el intérprete de León ha agregado que los protagonistas "hacen un movimiento de traslación sobre sí mismos", pues "la misma historia les obliga a transformarse".

"TOCAN FONDO" A CUCHILLADAS

A lo largo de toda la obra, tanto el padre como la madre de Luismi "van tocando fondo" para más tarde "resucitar como personas", al ver desmontados sus prejuicios. "Nos vamos lanzando esos cuchillos de forma muy directa", ha asegurado María Adánez.

El entramado se plasma en un "drama moderno" que incluye humor ácido y negro al "más puro estilo norteamericano" representada en un espacio "casi vacío, muy minimalista" y mediante diálogos mordaces, rápidos y directos, "de fácil comprensión para el público".

Como aspecto clave de 'El pequeño poni', la actriz ha resaltado que "ninguno de los protagonistas responde al típico cliché: no son el pijo o la barriobajera". "Tampoco son unos santos ni malas personas, son seres poderosos y complejos, de verdad", ha apuntado, porque cree que "el alma tiene muchos espacios". Por ello, ha asegurado que "hay momentos en los que querrías matar a la madre y otros en los que te identificas con el padre".

TEATRO INTELIGENTE Y NO "PAPILLA"

Con todo, Roberto Enríquez ha avanzado que el final de la obra es abierto y que "no hay ninguna intención de llegar a una u otra dirección". "Cuando se considera al espectador como un ser inteligente, el teatro debe saber plantearle dudas", ha reivindicado, para criticar la tendencia en la ficción de "dar papilla" al público "sin tener en cuenta que tiene dientes y es capaz de 'digerir' por sí mismo".

El actor también ha destacado que el texto de Paco Bezerra es "rotundamente inspirador" y "no necesita nada más", por lo que cree que si se hubiera incluido en escena el personaje de Luismi "sería una obra completamente diferente". Además, ha explicado que el objetivo del director, Luis Luque, era que "no se alejarán" de ellos mismos, y que por eso incluso le dejó no quitarse el pendiente que lleva.

Por su parte, María Adánez ha añadido que 'El pequeño poni' pone en funcionamiento "una partitura honesta y muy bien escrita y construida" con "acción 'de cabo a rabo'" y personajes "desnudos sobre el escenario", características que ha ilustrado con la frase: "Un director de cine diría que está 'para rodar'".

Se trata de su tercera función a las órdenes de Luque, un director que ha definido como su "maestro" y con el que en esta ocasión hace "un trabajo completamente nuevo". "Por fin puedo llevar vaqueros y me he quitado los trajes de época", ha bromeado.

Sobre la escena más difícil para ellos, ambos han coincidido en la dificultad de una discusión violenta que marca "un antes y después" en la historia y que Enríquez ha definido como "estallido de mierda". De hecho, han recordado que un niño se puso a gritar en este momento durante una función en Madrid ante un grupo de enfermos de Asperger, por lo que tuvieron que "discutir en voz baja".

"VAMOS A UNA SOCIEDAD GUAY"

A partir de esta historia sobre el 'bullying', la actriz ha reflexionado que muestra una "cara oculta" de una sociedad en la que "parece que todo es guay gracias a la obsesión por los móviles y las redes sociales". "Eso me aterra porque la vida no es eso", ha lamentado.

Respecto al acoso en las aulas, los protagonistas han subrayado que es un tema "muy antiguo" y que "no es que esté de moda ahora, solo sale más a la luz", y han celebrado que "es emocionante poner un granito de arena a esta lucha". "Todos hemos pasado por el colegio y hemos visto a niños que eran la diana de los dardos de otros", ha remachado Enríquez.