La pasión de Spielberg por su "compinche" y actor favorito Mark Rylance

"Somos compinches": el realizador norteamericano Steven Spielberg, leyenda viva del cine, dejó claro en Cannes que su nuevo actor fetiche es Mark Rylance, quien encarna a un coloso vegetariano de 7 metros de altura en "Mi amigo el gigante".

En total, el director de 69 años rodó o se dispone a rodar cuatro películas seguidas con el actor británico 13 años menor que él.

"No había hecho algo parecido con otro actor desde Rod Steiger, que estaba en todo lo que hacía, desde 'Tiburón' (1975) a 'Encuentros cercanos del tercer tipo' (1977)", contó el realizador a la AFP.

"Trabajar con Mark en 'Mi amigo el gigante' fue una de las experiencias más asombrosas que tuve con quien sea en toda mi carrera", agregó Steven Spielberg, en un encuentro con la prensa en Cannes.

"Tengo la suerte de conocerlo. Y tengo la suerte más grande aún de que seamos amigos", agregó. "He conocido a mucha gente en 44 años de realización y no he dejado entrar a mucha gente de mis películas en mi vida" personal.

"Entablar una amistad y una relación profesional que funciona (con Mark Rylance) es un sueño convertido en realidad", contó el director ganador de tres Oscar.

"Nos divertimos tanto juntos, como amigos, como compinches. Pero no es por eso que lo hago actuar. No hay nadie mejor para los papeles, dijo el director de "E.T." y "La lista de Schindler".

Además de sus roles en "El puente de los espías" (2015) y "Mi amigo el gigante", Mark Rylance encarnará a Pío IX en la próxima película de Spielberg, "El secuestro de Edgardo Mortara", y actuará en un filme de ciencia ficción, "Ready Player One".

¿Haberse convertido en el amigo íntimo de Steven Spielberg? "Es inexplicable", dice Mark Rylance. "Para un actor como yo es verdaderamente increíble".

Curiosamente ese sueño casi se realiza hace 30 años, confía Marc Rylance a la AFP. A fines de los años 1980, Steven Spielberg preparaba su "Imperio del Sol" y el actor, que entonces daba sus primeros pasos como artista, cuenta que dejó pasar la oportunidad de trabajar para él.

"Me propusieron un trabajo en el teatro al día siguiente", cuenta. "En aquella época yo me decía que había dejado pasar una oportunidad única de entrar en el mundo del cine y que nunca volvería a presentarse", recuerda el actor, cuyo contrato terminó no siendo renovado por el Teatro Nacional de Londres al cabo de un mes, por falta de espectadores.

Pero Mark Rylance no lo lamenta: el trabajo en el teatro "cambió fundamentalmente mi manera de trabajar y además conocí a mi mujer", sonríe.

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