Ambición, hipocresía y doble moralidad se dan cita en el 'thriller' 'Un buen hombre', de Juan Martínez Moreno

Tristán Ulloa, Emilio Gutiérrez Caba, Nathalie Poza y Alberto Jiménez protagonizan el filme, que se estrena el próximo jueves

MADRID, 28 (EUROPA PRESS)

Ambición, hipocresía y doble moralidad se dan cita en el 'thriller' 'Un buen hombre', segundo largometraje de Juan Martínez Moreno, protagonizado por Tristán Ulloa, Emilio Gutiérrez Caba, Nathalie Poza y Alberto Jiménez. La película, que plantea la pregunta "¿qué harías si ves cómo tu mejor amigo mata a alguien?", se estrena el próximo jueves.

La cinta está rodada en La Coruña y en los estudios de cine de Ciudad de la Luz y ha tardado unos tres años en poder estrenarse debido a la tardanza en la financiación y a que el realizador pulió varias veces el guión. El director quería hacer una película con esta trama desde hace 20 años.

'Un buen hombre' cuenta la historia de Vicente (Ulloa) y Fernando (Gutiérrez Caba), amigos íntimos además de compañeros de trabajo. Ambos son profesores en la Facultad de Derecho, y ambos pertenecen a la clase media alta, a la burguesía acomodada. Fernando, mayor que Vicente, es catedrático y ocupa una figura paternal en la vida del segundo.

Una tarde, de forma casual, Vicente es testigo de cómo Fernando mata a su mujer. Incapaz de ir a la policía, tampoco puede entender y mucho menos perdonar a su amigo, debido a su férrea religiosidad y su rigidez moral. A partir de ese momento, se desatan una serie de acontecimientos que dejarán al desnudo la doble moral de los personajes.

Poza da vida a Paula, la mujer de Vicente, también de buena familia y muy manipuladora. Mientras que Daniel (Jiménez) es compañero de trabajo de los dos protagonistas, aunque de clase baja.

INFLUENCIADO POR LOS CLÁSICOS

Martínez Moreno es un aficionado a la novela negra y al cine, sobre todo, al 'thriller'. Influenciado por clásicos como Hitchcock, Truffaut o Chabrol, el director señaló que este filme tiene también mucho de Patricia Highsmith.

"El ser humano mezcla ambición e hipocresía y una doble moralidad", detalló Martínez Moreno, que ante todo ha querido contar la historia de amor ("sin sexo") entre dos amigos.