Catalunya acogió el rodaje de 66 largometrajes en 2008, un 15% más que en el año anterior

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BARCELONA, 24 (EUROPA PRESS)

Catalunya acogió el rodaje de 66 largometrajes en 2008, un 15 por ciento más que en el año anterior (52), y casi la mitad se ubicaron en la ciudad de Barcelona, "marca" que se debe utilizar "para ir por el mundo" a pregonar que Catalunya es un territorio idóneo para grabar, indicó hoy el delegado de Cultura del Ayuntamiento, Jordi Martí.

"No significa que todo tenga que pasar por la ciudad, pero Barcelona como marca puede hacer que incrementen los rodajes en otras ciudades que solas lo hubiesen tenido más difícil" para captar la atención de los equipos de rodaje, precisó Martí.

Para el delegado de Cultura, el actual es un momento de "inflexión" en el que ser fuertes en el campo audiovisual es importante para el territorio. "Nos jugamos mucho", remachó.

Los datos de la Barcelona/Catalunya Film Commission van más allá y especifican que Catalunya acogió un total de 2026 producciones el año pasado --donde están incluidos los largometrajes--, entre las que predominan las de fotografía y publicidad. De ellas, 1702 se realizaron en Barcelona ciudad, seguida de Sitges (95), Terrassa (71) y Castelldefels y L'Hospitalet de Llobregat (34 cada una).

Girona, con 30 producciones, es la ciudad de fuera del ámbito metropolitano de Barcelona que más producciones acogió.

En este sentido, el conseller de Cultura y Medios de Comunicación, Joan Manuel Tresserras, aseguró que conviene explotar "este otro recurso natural" que ofrece el territorio catalán lejano a la capital "para equilibrar" el despliegue de la industria cultural por el territorio.

En todo caso, reiteró que Barcelona tiene que ser el "motor" que conecte ese potencial con la globalidad. Para ser "imbatibles", Tresserras indicó que hay que demostrar la "eficiencia" del sector catalán y proyectar los "tópicos" catalanes en el cine. "Hay mucho trabajo por hacer", aseguró tras indicar que tópicos barceloneses hay unos cuantos pero de país no.

"Lo que sabemos de los otros son los tópicos", en una primera instancia, y "quien no existe para los otros corre el riesgo de dejar de existir", remachó el conseller.