Catherine Deneuve realiza un viaje, entre la realidad y la ficción, al sur del Líbano en la película 'Je veux voir'

Los directores Khalil Joreige y Joana Hadjithomas muestran, a través de un encuentro, las consecuencias del ataque israelí de 2006

MADRID, 27 (EUROPA PRESS)

Catherine Deneuve realiza un viaje, entre la realidad y la ficción, al sur del Líbano en la película 'Je veux voir', de los directores Joana Hadjithomas y Khalil Joreige. La actriz francesa accedió a participar en este proyecto de bajo presupuesto, viajó a Beirut y vio con sus propios ojos, durante ocho días, las consecuencias personales y materiales de la guerra que estalló en julio de 2006.

Entre el documental y la ficción se mueve este filme, en el que Deneuve se encarna a sí misma, y en el que también participa el actor Rabih Mroué. Ambos inician un viaje en coche por Líbano, en el que verán las ruinas y la destrucción que ha dejado en el país la guerra con Israel, "una verdadera catástrofe", como explicó hoy en Madrid Joreige.

¿Qué hacer ante tal desastre? ¿Qué imágenes diferentes mostrar a las ya exhibidas en la televisión sobre lo sucedido? o ¿Qué puede hacer el cine ante este tipo de situaciones? Fueron algunas de las preguntas que se hicieron los codirectores, que enseguida pensaron en plasmarlo en cine.

Primero iba a ser un cortometraje, que finalmente dio lugar a este largo, en el que se ven carreteras cortadas por los socavones producidos por el impacto de las bombas, las ruinas de barriadas y pueblos enteros, cómo al lado del mar trabajan los bulldogers para separar la chatarra de las piedras que en su día fueron viviendas. Pero también la belleza de los paisajes del país.

Pensaron que sería una buena idea contar con una estrella del cine y escogieron a Deneuve, que accedió a participar si el proyecto se ceñía a ocho días. Esa semana fue suficiente para completar el rodaje, en el que los realizadores jugaron "entre la realidad y la ficción".

UN ENCUENTRO

Pero, ante todo, tenían claro que querían mostrar un encuentro: el de ambos actores. "La idea de la aventura se realiza con el encuentro de ambos", consideró Joreige. "Es una película basada en dos actores, no una visión del país desde el punto de vista de un turista". Tampoco es una una visión de Oriente y Occidente. "Los dos se encuentra y se miran", apuntó.

"Lo que resulta de esta aventura no es la violencia o la destrucción, sino el momento de encuentro, de la construcción. Tampoco es propaganda ni acusa a nadie. Es como una esperanza de paz, porque el Líbano también puede ser una tierra de encuentros, de paz, de intercambio y de belleza".

Entre las dificultades del rodaje enumeró la existencia de minas antipersona (un número superior al millón y medio) o la falta de permisos por parte de las autoridades para poder grabar. En ciertos momentos del filme el equipo de producción negocia con los soldados de Naciones Unidas para conseguir rodar en determinados lugares peligrosos.

"Cuando dijimos que Catherine Deneuve participaría nadie nos creía, hasta que ella llegó al Líbano y le asignaron un guardaespaldas", prosiguió. "Todo parecía complicado, pero, al final, llegamos hasta el final".

SUSPENSE

En 'Je veux voir', rodada de forma cronológica, los directores quisieron mantener el suspense para que el espectador no sepa cuándo los actores reaccionan de forma natural o siguen un guión. "Se trataba de transmitir sensaciones que no se ven", dijo.

Pese a que durante el rodaje en el Sur del Líbano no había muchas comedidades, Deneuve se adaptó a la situación al igual que el resto del equipo.

"Ella es una estrella, pero también un icono del cine, que ha defendido un tipo de cine, con un aura muy especial, que consigue estar a la distancia justa", opinó Joreige, quien junto a Hadjithomas es responsable de otras producciones como 'El Zaher Al Bayt' o 'A perfect day'.