"Coyote", la emigración ilegal guatemalteca en EE.UU. a su paso por México

  • Madrid, 6 may (EFE).- El cineasta andaluz Chema Rodríguez ha presentado, dentro de la programación del VI Festival Internacional Documenta Madrid, el documental "Coyote", estrenado en la pasada edición de la Berlinale y en el que ofrece una crónica real sobre la emigración ilegal guatemalteca en EE.UU. a su paso por México

"Coyote", la emigración ilegal guatemalteca en EE.UU. a su paso por México

"Coyote", la emigración ilegal guatemalteca en EE.UU. a su paso por México

Madrid, 6 may (EFE).- El cineasta andaluz Chema Rodríguez ha presentado, dentro de la programación del VI Festival Internacional Documenta Madrid, el documental "Coyote", estrenado en la pasada edición de la Berlinale y en el que ofrece una crónica real sobre la emigración ilegal guatemalteca en EE.UU. a su paso por México

"Coyote", cuyo estreno en salas comerciales está previsto para junio, cuenta los peligros que corren tres guatemaltecos que atraviesan México para intentar entrar ilegalmente en Estados Unidos con la ayuda de Maco, un experimentado "coyote", nombre que reciben en Guatemala las personas que ayudan a los emigrantes a llegar a Estados Unidos, previo pago.

"Manipulo la realidad constantemente para contar la verdad", ha declarado Chema Rodríguez durante la presentación de "Coyote", filme con el que realmente quiere resaltar el "aspecto humano de la historia y los estados de ánimo de sus personajes".

El "coyote" es tanto en la realidad como en el largometraje, un albañil que se declara abiertamente alcohólico y que se considera un director de teatro, un artista, que tiene por actores a los emigrantes.

Chema Rodríguez, conocido por su anterior documental "Estrellas en la línea", ha explicado que durante el rodaje en México, en donde el equipo entró con un permiso para hacer un documental sobre "el turismo en carretera", sufrieron atracos de paramilitares y toda clase de impedimentos por parte de la propia policía mexicana que, según Rodríguez, "tenía miedo", ya que podíamos descubrir "la manera que tienen realmente de funcionar".

La cámara, durante el rodaje, fue una "arma de defensa y a la vez un peligro", y el presupuesto que tenían se destinó principalmente "a las mordidas que había que pagar a los policías" y así poder continuar con el documental.

Por momentos, el largometraje puede parecer "morboso", pero el cineasta andaluz ha admitido que "eso es lo que estaba ocurriendo realmente", incluso no utilizó en el metraje "todas las escenas de llanto" que tenía grabadas, sugiriendo así que casi es más interesante "el making off, que la película en sí".

Maco, el "coyote", quería salir en esta película con su último "trabajo", sobre todo, "por vanidad y exhibición", porque en realidad se siente orgulloso de lo que hace.

Incluso estuvo dispuesto a asistir al estreno en el Festival de Berlín, con el viaje pagado "paradójicamente" por el gobierno de Guatemala, pero finalmente "todos sus papeles eran falsos", siendo así "coherente con su personaje", ha bromeado Rodríguez.