Dos mundos paralelos chocan en el Foro de Cultura Libre de Barcelona


“He traído gente que no estáis acostumbrados a ver”, admitía Francisco George, miembro del Partido Pirata y moderador de la mesa. La tercera edición del Foro de Cultura Libre de Barcelona arrancó ayer con una sesión inaugural que sirvió de punto de intersección a dos líneas que discurren paralelas. Aunque esa metáfora resulta un poco escasa para definir a los asistentes. De un lado, la mayoría de los asistentes al Foro son defensores del acceso libre a la cultura (“libre, no gratuito”, repiten incansablemente), pero entre ellos hay desde artistas a simples usiuarios de la Red. Del otro, una muestra del mundo de la cultura integrada por el realizador Álex de la Iglesia (que tuvo que dimitir como presidente de la Academia de Cine por ablandar su visión sobre Internet) y Juan Carlos Tous (cofundador de Filmin, una de las pocas iniciativas españolas para comercializar películas on line con licencia).“He venido aquí a aprender, a enterarme de cómo va esto”, decía De la Iglesia. Y una de las cosas que escuchó fue el detallado relato de Amparo Peiro, una de las pioneras de las descargas en España, que discurrió un sistema para insertar en un archivo de una película doblada al ruso (algo bastante frecuente en la Red) el audio grabado en una sala de cine española. Lo cierto es que los códigos utilizados por Peiro en su intervención pueden sorprender a muchos: “Ahora se están dando grabadoras a los chavales para que vayan a grabar a los cines, ya no hay amor al arte” y recordó que ella tomaba taxis para ir a las mejores salas. “Iba con mi minidisc de Sony y con un bolso de Prada muy grnade para meter el micrófono y que no se viera”, relataba. Ante el pasmo de De la Iglesia, Peiro aclaraba: “A Álex le diré que jamás pirateábamos el cine español”.“Te lo agradezco”, respondía él. Cuando le llegó el turno al realizador estableció un objetivo muy claro: “Los conflictos se disuelven por dos vías: una, el debate”, recordaba, “y la otra, que es fundamental y se nos olvida siempre: ceder”.“Hay que eliminar los prejuicios. Me habían dicho contando que la gente de Internet defendía el todo gratis y he descubierto que no”, reconocía el realizador que recordó a la audiencia que el propio presidente de FAPAE (la patronal de los productores), Pedro Pérez, reconocía que el sector va con retraso a la hora de abordar este problema. Pero sus palabras, como las de Juan Carlos Tous (“el modelo de negocio de Filmin no es pagar es compartir beneficio”, “chocamos con los exhibidores, conlos vendedores de DVD, con los retailers, con las televisiones de pago y con las televisiones generalista”) eran recibidas con distancia por los asistentes.“No nos vamos a entender”, musitaba un joven en las primeras filas. Otro, miembro de una plataforma francesa de cultura libre, se quejaba de que todos los planteamientos eran de naturaleza comercial. Mientras, un oyente pedía que se diferenciara entre cultura y entretenimiento, para susto de De la Iglesia que se preguntaba quién trazaría la linea entre ambos. Ante la petición de reducir el tiempo de protección del derecho de autor, De la Iglesia preguntó por qué no se aplicaba eso mismo a una casa. “¿Por qué una idea tiene que ser de todos y un bien material no?”. Esta aserveración fue una de las más contestadas. “Las ideas también tienen valor económico. Quien trabaja pensando no trabaja menos que quien pone ladrillos”, decía el realizador un poco más tarde. El pesimismo ya acampaba a sus anchas por la sala. “No podemos estar viviendo en mundos separados”, pedía Francsico George: “La unión hace la fuerza”. Las sesión del FCForum continuó por la tarde con la exposición de varios proyectos y fórmulas para financiar y rentabilizar proeyectos culturas en la Red y hoy abordará la a situación de las legislaciones europeas sobre los derechos de autor.