El consejero de Cultura de la Generalitat admite que van "un poco justos de tiempo" en la Ley del Cine catalán

BARCELONA, 20 (EUROPA PRESS)

El conseller de Cultura y Medios de Comunicación de la Generalitat, Joan Manuel Tresserras, reconoció hoy que van "un poco justos de tiempo" para aprobar la ley del cine catalán habida cuenta de que queda un año y medio de legislatura y que hay "posiciones discrepantes" en el sector cinematográfico respecto a las bases de la ley redactadas por el Govern.

Cuando llegue al Parlament la ley se podrá aprobar por mayoría, indicó el conseller, aunque puntualizó que quieren tener el consenso, "en la medida de lo posible", del sector cinematográfico, a quien se la están presentando como beneficiosa para su negocio, según explicó hoy Tresserras en el marco de la jornada sobre la ley del cine que se realizó en el campus de la Comunicación de la Universitat Pompeu Fabra (UPF) de Barcelona.

El secretario de Cultura, Eduard Voltas, precisó hoy que prevén llevar el anteproyecto de la ley al Parlament antes "de vacaciones" de verano, y que en noviembre el Govern apruebe el proyecto.

Los tres puntos básicos de la ley son el acuerdo estratégico con Televisió de Catalunya (TVC) para fomentar el cine catalán, crear una red pública de cines en los que se vea cine catalán y europeo preferentemente en versión original subtitulada y aplicar unas cuotas de distribución para que la mitad de las películas distribuidas en Catalunya sean en castellano y la otra mitad en catalán --con preferencia por la subtitulación--.

Lo que "preocupa especialmente" a la Conselleria es que estas cuotas de distribución "carguen insoportablemente" al distribuidor catalán que distribuye pocas copias de un filmen nacional, ya que el segundo doblaje que se pide --al catalán-- tiene unos costes que puede suponer una "dificultad grave" para el negocio de estos pequeños distribuidores, según dijo Voltas.

La red de cines no implica la construcción de cines, sino la creación de acuerdos con los cines existentes para "liberar al máximo" las pantallas existentes en Catalunya --entre 750 y 800, demasiadas según algunos expertos, recordó Voltas-- con el fin de que el cine catalán se muestre "dignamente".

"Es estratégico, no es una cosa soviética", dijo Voltas, ya que la red de "geometría variable" permitirá que una pantalla sea de la red toda la semana, determinados días o a determinadas horas.

Para el secretario, el cine catalán tiene prestigio en los circuitos de cine cultural, pero tiene "un agujero negro" en los de cine comercial. De hecho, el cine catalán tiene una cuota del 8 por ciento en el mercado catalán, mientras que el cine francés en el suyo tiene una cuota del 45 por ciento.