El fotógrafo Javier Codesal muestra su creación en la exposición más exhaustiva de su obra

  • Barcelona, 19 mar (EFE).- Los vídeos, series fotográficas y videoinstalaciones más significativas del fotógrafo aragonés Javier Codesal se exponen desde hoy en el Palacio de la Virreina de Barcelona en la exposición más exhaustiva que se ha hecho hasta ahora de la obra del artista.

El fotógrafo Javier Codesal muestra su creación en la exposición más exhaustiva de su obra

El fotógrafo Javier Codesal muestra su creación en la exposición más exhaustiva de su obra

Barcelona, 19 mar (EFE).- Los vídeos, series fotográficas y videoinstalaciones más significativas del fotógrafo aragonés Javier Codesal se exponen desde hoy en el Palacio de la Virreina de Barcelona en la exposición más exhaustiva que se ha hecho hasta ahora de la obra del artista.

Pionero del videoarte en España, la obra de Codesal se expande con la misma solvencia a otros campos como el cine, la televisión, la fotografía y la poesía.

Iván de la Nuez, comisario de la muestra junto con Julián Rodríguez, ha señalado en la presentación que "Codesal es uno de los pocos videoartistas españoles que recurren a temas tradicionales españoles como el flamenco o la Legión, pero a través de las nuevas tecnologías, y no ha sucumbido a la tendencia a tratar temas de la globalidad".

Codesal, añade De la Nuez, "se muestra sin complejo de no parecer suficientemente moderno".

Otra de las características que diferencian al artista de Sabiñánigo (Huesca) de muchos artistas contemporáneos es su actitud, su mirada: "Cuando muchos hablan en el presente del presente, Codesal prefiere hablar del presente pero mirando al pasado".

En palabras de Iván de la Nuez, "la obra de Codesal se sitúa en ese pequeño intersticio que queda entre lo que ocurre y lo que la imagen nos dice que ocurre".

A pesar de ser uno de los pioneros del videoarte en España, Codesal, que forma parte además de una periferia artística que ni es Barcelona, ni Valencia, ni Sevilla ni el País Vasco, ha pasado por el panorama del arte contemporáneo casi de puntillas.

"Es fantástico comprobar que todavía hay la posibilidad de encontrar artistas más o menos secretos", ha repuesto Julián Rodríguez.

El propio artista ha confesado sentirse abrumado por la exposición: "Estoy acostumbrado a mostrar mi trabajo de manera fragmentaria y nunca con esta extensión" y ha asegurado que la retrospectiva de la Virreina "va a representar un momento duro, pero al mismo tiempo un estímulo creativo".

Codesal contempla con optimismo la situación del videoarte en España, pues cuando empezó "éramos pocos, pero ahora casi todos los artistas jóvenes acaban utilizando el vídeo".

Según ha comentado, "cuando empecé pensaba que el vídeo entraba en directa competencia con el cine, pero las tecnologías han evolucionado de tal modo que hoy ya veo a John Ford como mi abuelo".

El artista aragonés reclama asimismo "más ensayos que analicen en profundidad el fenómeno del videoarte y no se quedan en las generalidades, y en cierto modo los comisarios han comprometido su pensamiento en una obra con esta exposición".

En la exposición de la Virreina, que estará abierta al público hasta el 31 de mayo, se pueden contemplar tres de sus grandes proyectos audiovisuales: "Viaje de novios", "Arcángel" y el tríptico "El monte perdido".

En "Viaje de novios" (2004-07), integrado por tres vídeos o partes y un epílogo, se ve a una pareja, Josep y Roser, paseando ante las miradas ajenas, haciendo 'trekking' por el Camino del Inca, en Perú, navegando en dos barcas por la Albufera de Valencia y finalmente en una clínica oncológica en la que Roser recibe una sesión de quimioterapia, tras la cual ambos bailan al son de la cadencia rítmica del gotero.

En la exposición se pueden ver los tres vídeos independientes que dan forma a "El monte perdido" (2003), en los que se observan fotografías de árboles en horizontal, una línea de tumbas infantiles y el artista en la acción de fotografiarlas, y las manos de un sastre cosiendo las mortajas de los niños, alternadas con interiores en ruinas y rostros de vírgenes románicas.