El primer viaje de la Enterprise


Sólo una persona, J.J. Abrams, podía relanzar una de las naves más famosas de la historia, la mítica USS Enterprise. El pequeño genio ha reunido, cuarenta años después y sin embargo renovados, a Spock (Zachary Quinto) y James T. Kirk (Chris Pine). La película, de todas formas, no tiene que asustar a los no iniciados en la saga de Star Trek, ya que el mismo director reconoció no ser un gran seguidor de la saga.

La cinta se remonta a los orígenes, al primer viaje del Enterprise y a una relación, la de Kirk y Spock, repleta de matices emocionales. Durante gran partedel metraje, el duelo de egos que mantienen oculta el trasfondo de la historia. Ambos se presentan como dos jóvenes completamente antagónicos en busca de futuro. Spock sin abandonar su razonamientos de lógica, Kirk guiado por unos instintos que nunca fallan. Los dos odiándose y compitiendo entre ellos, pero obligados a entenderse. Abrams lo plantea como una ocasión a aprovechar: “La belleza de Kirk y Spock ha radicado siempre en su relación, pero aquí teníamos la oportunidad de explorar no sólo el aspecto divertido y humorístico de esa tensión, sino también cómo llegaron a convertirse en hermanos de armas. Era ver cómo se vieron inmersos en esa aventura que no sólo les puso a prueba, sino que les vinculó de por vida”.

Incluso se nos muestra por primera vez un Spock que deja entrever sus sentimientos. Al vulcaniano le tocan la parte humana (recibida por herencia materna) cuando un mercenario espacial interpretado por Eric Bana destruye su planeta. Otra licencia interpretativa que muestra que a través de dotar nuevos caracteres a los personajes se puede cambiar hasta unos ídolos preconcebidos.

El único problema que podía tener Abrams al enfrentarse a una empresa de tal envergadura eran los miles de fans que Star Trek ha cosechado a lo largo de las últimas décadas. Varias de las generaciones que crecieron con la serie podrán resolver ahora algunas de las preguntas pendientes. Por ejemplo, ¿cómo empezó todo? Abrams lo explica: “Yo era fan de la serie original, aunque nunca fui un trekkie“. “Sin embargo, me parecía que había algo que aún no se había hecho con Star Trek. Ha habido diez películas, pero ésta es la primera vez que en una película se cuenta la historia primordial y fundamental que Gene Roddenberry escribió en 1.966”. Para el director, acostumbrado generador de grandes éxitos (Felicity, LostoFringe), era más sencillo dar una vuelta de tuerca y contar lo que nadie había contado.

Si puede haber o no una nueva saga es algo que sólo está en la cabeza del director y poco más. Sería bastante pretencioso decir que puede generar una nueva corriente de seguidores que nunca habían pasado por las series y películas originales. Pero sin duda sentará un precedente si, a pesar de los posibles prejuicios, la nueva Star Trek 11 contenta a todo el mundo por igual. En ese caso, larga vida y prosperidad.