"Fifty dead men walking", una historia "equilibrada" del conflicto irlandés

  • San Sebastián, 22 abr (EFE).- "Fifty dead men walking" abre mañana el VII Festival de Cine y Derechos Humanos de San Sebastián y hoy su directora, la canadiense Kari Skogland, ha hablado de este filme sobre el conflicto irlandés como de una historia "neutral" y "equilibrada" que tiene en su protagonista a "un héroe improbable".

"Fifty dead men walking", una historia "equilibrada" del conflicto irlandés

"Fifty dead men walking", una historia "equilibrada" del conflicto irlandés

San Sebastián, 22 abr (EFE).- "Fifty dead men walking" abre mañana el VII Festival de Cine y Derechos Humanos de San Sebastián y hoy su directora, la canadiense Kari Skogland, ha hablado de este filme sobre el conflicto irlandés como de una historia "neutral" y "equilibrada" que tiene en su protagonista a "un héroe improbable".

Ben Kingsley y Jim Sturgess protagonizan este filme, que ha pasado por los festivales de Toronto y Vancouver y que llegará a las salas españolas la última semana de agosto con el mismo título en inglés.

Kari Skogland, directora de títulos como "Men with guns" y "The stone angel", se ha basado en el libro en el que Martin Mcgartland cuenta su vida como infiltrado de la inteligencia británica en el IRA, tras haber sido captado a finales de los años 80 cuando, con 19 años, su trabajo consistía en robar prendas de vestir e intentar venderlas puerta a puerta sin demasiada fortuna.

La realizadora norteamericana ha explicado en rueda de prensa que el filme muestra la evolución de un joven de Belfast sin un ideario político claro que verá en su labor de "topo" una forma de salvar vidas, las de al menos 50 personas que escaparon del IRA gracias a él.

"Habría que celebrar tener héroes improbables como él, que deberían ser reconocidos por parte de la comunidad", ha destacado Skogland, quien a través de su personaje principal también decidió recrear fielmente las calles de Belfast en esos años duros de violencia.

Ha señalado que para ello ha contado con el testimonio de norirlandeses de uno y otro bando, además de una serie de documentos a los que ahora, tras el proceso de paz, ha podido acceder, algo con lo que no contó McGartland cuando escribió su libro hace diez años junto a Nicholas Davies.

La directora ha dicho que durante el rodaje habló varias veces por teléfono con McGartland, que tiene 39 años y sigue en la clandestinidad desde que en 1999 el IRA descubrió su traición.

Ha señalado que, al principio, estuvo en desacuerdo con algunos detalles de la cinta, pero que el guión le gustó y la película le ha encantado.

No ha hecho mención, sin embargo, al acuerdo al que llegaron la productora y el ex espía, que al parecer se resolvió con 37.000 dólares de por medio, lo que permitió su estreno en Toronto tras días de polémica por la amenaza de McGartland de interponer una demanda para impedir su proyección.

Sí se advierte en el filme de que algunas escenas y personajes han sido modificados: de hecho, el personaje de Ben Kingsley, el agente de los servicios de inteligencia que capta y protege a McGartland, es "la amalgama" de dos personas diferentes, ha explicado Skogland.

La realizadora no ha pretendido hacer un "documento político" y cree que su condición de extranjera le ha ayudado a mirar con mayor neutralidad un conflicto donde han sufrido los ciudadanos de uno y otro lado, alejada de la "imagen más romántica" sobre el IRA de otras películas, "sobre todo las de Hollywood".

"La película habla de paz", ha dicho la autora de este filme, que ha cuidado "hasta el último detalle para que todo resultara muy auténtico y muy veraz", lo que está entre los aciertos de la película, confusa por trepidante en su inicio, y que tiene en Ben Kingsley y Jim Sturgess su baza principal.