Grimonprez juega con el doble de Hitchcock en su último filme

  • Barcelona, 26 may (EFE).- Tras dirigir "Dial H-I-S-T-O-R-Y", en el que vaticinaba el 11-S, el cineasta belga Johan Grimonprez estrena hoy en España, en el MACBA y dentro del festival de vídeo-arte LOOP, su última película, "Double Take", una historia ficticia de Hitchcock a partir de su doble profesional.

Grimonprez juega con el doble de Hitchcock en su último filme

Grimonprez juega con el doble de Hitchcock en su último filme

Barcelona, 26 may (EFE).- Tras dirigir "Dial H-I-S-T-O-R-Y", en el que vaticinaba el 11-S, el cineasta belga Johan Grimonprez estrena hoy en España, en el MACBA y dentro del festival de vídeo-arte LOOP, su última película, "Double Take", una historia ficticia de Hitchcock a partir de su doble profesional.

En una entrevista concedida a Efe, Grimonprez ha señalado que todo comenzó cuando realizaba la elección de actores para una película que todavía no ha hecho, para la que necesitaba un doble de Alfred Hitchcock.

El proceso de búsqueda del doble convirtió el proyecto en algo "casi profesional", pues llevó al equipo a Los Ángeles, Nueva York y Londres, ciudades en las que llegaron a ver a 80 Hitchcock, y fue el propio Grimonprez el que vio que "aquel proceso se tenía que documentar y podía constituir un filme en sí mismo".

El elegido fue Ron Burrage, idéntico al mago del suspense como dos gotas de agua, que, recuerda Grimonprez, "lleva haciendo de Hitchcock desde hace más de veinte años".

Sin embargo, otras circunstancias hicieron más extraña su elección: "Con 14 años trabajó como conserje del Hotel Claridges de Londres, el mismo en el que Hitchcock se refugió durante la guerra; también fue camarero del Savoy, el restaurante favorito de dos de sus actores fetiche, Cary Grant y James Stewart. Y por si fuera poco, Burrage nació el mismo día y mes que Hitchcock".

"Double take" hace realidad uno de los sueños de Grimonprez: "un encuentro entre Hitchcock y su doble inspirado en el relato de Borges 'El otro', en el que el escritor argentino evoca un encuentro consigo mismo para planear su suicidio".

El filme, asegura el director belga, plantea, a modo de metáfora, "cómo el cine y la televisión ejercen como dobles de la realidad" y ensalza el valor visionario de Hitchcock, que "fue de los pocos de su época en compaginar su carrera cinematográfica con la televisiva".

"Double take" explora asimismo las diferentes maneras que tenemos de relacionarnos con la imagen y, al respecto, sentencia: "El zapeo se podría entender como una forma extrema de poesía".

En la nueva película que aún está preparando, Grimonprez investiga sobre la idea del "final feliz" y recuerda que "el propio Hitchcock filmaba hasta tres finales de sus filmes. Ahora, la revolución digital permite al espectador escoger el filme que más desee".

De hecho, añade el cineasta belga, "esa idea de la elección ya comenzó en los años ochenta con la generalización del mando a distancia".

Interesado en la Guerra Fría, Grimonprez presenta la cumbre de Krushev y Nixon como ese encuentro entre Hitchcock y su doble, como si los dos líderes de la superpotencias de la época fueran dobles de su oponente.

Otra de las reflexiones que incluye "Double take" es el poder de la televisión para "institucionalizar el miedo".

En la película "Los pájaros", Hitchcock utiliza las aves como metáfora de ese "miedo a un ataque de misiles soviéticos", y "no es casual que cuando los pájaros descienden a las casas, los ocupantes enciendan la radio y no la tele, porque el mal se cuela en sus casas a través de las pantallas".

Grimonprez obtuvo notoriedad mundial después de estrenar "Dial H-I-S-T-O-R-Y" (1997) en la X Documenta de Kassel y en el Centro Pompidou de París, un filme en el que combina terrorismo, secuestros aéreos y el papel de los medios de comunicación.