Isabel Coixet dice que "la felicidad es muy poco fotogénica"

  • Cannes (Francia), 22 may (EFE).- La cineasta catalana Isabel Coixet ha retomado su pulso de creadora -tras su paso por Hollywood con "Elegy"- y compite en Cannes con "Mapa de los sonidos de Tokio", en la que, de nuevo, aborda emociones obstaculizadas y dramas personales. "La felicidad es muy poco fotogénica", se justifica.

Isabel Coixet dice que "la felicidad es muy poco fotogénica"

Isabel Coixet dice que "la felicidad es muy poco fotogénica"

Cannes (Francia), 22 may (EFE).- La cineasta catalana Isabel Coixet ha retomado su pulso de creadora -tras su paso por Hollywood con "Elegy"- y compite en Cannes con "Mapa de los sonidos de Tokio", en la que, de nuevo, aborda emociones obstaculizadas y dramas personales. "La felicidad es muy poco fotogénica", se justifica.

La fotogenia, desde luego, es una de las cualidades básicas de su firma como directora, algo que en su nueva película alcanza niveles exquisitos. Su cine, siempre mimado estéticamente, adquiere un nivel casi orquestal al trasladarse al fascinante Tokio.

"No es el Tokio turista el que he retratado en la película, sino el de los barrios, el que he tomado de inspirarme en el cine de Kore-eda", explicó hoy en un encuentro con los medios españoles en La Croisette.

"Mapa de los sonidos de Tokio" capta la geografía emocional difícil de ensamblar, la de una sicaria japonesa, interpretada por Rinko Kikuchi -que prosigue su atípica carrera latina tras trabajar en "Babel"- y su objetivo profesional: un catalán aislado en su tienda de vinos interpretado por Sergi López.

"Amar a alguien te lleva al sufrimiento casi inevitablemente", explica Coixet, que encontró la esperanza en una enfermedad terminal en "Mi vida sin mí" (2003) y aisló el dolor en una plataforma petrolífera en "La vida secreta de las palabras" (2005).

"De todas maneras, yo no estoy todo el día con mi látigo y siendo sensible bajo la lluvia, en contra de lo que muchos piensan", aclaró la cineasta, cuyo universo propio divide a los espectadores entre la rápida absorción y la exclusión casi absoluta.

Las huellas del "coixetismo" se ponen en relieve en esta película a través de una planificación estudiada minuciosamente, de una música que oscila entre lo oriental y lo occidental -con la presencia ineludible de Anthony and the Johnsons- y con varias subtramas que en pocas pinceladas descubren la fascinación de la directora por lo atípico.

Esta pasión llevó a Coixet a enamorarse perdidamente de Tokio, donde estuvo ocho meses. "Es una ciudad bestial, en la que se oyen las voces del pasado y las voces del futuro", explicó.

Además, "Mapa de los sonidos de Tokio" es, hasta la fecha, su película con más contenido sexual. "Hay un momento jubilatorio en el sexo que me parece muy hermoso", afirmó, a pesar de que buscó para retratarlo un lugar inusual e incómodo: una habitación de "love-motel" japonés que recrea un vagón de metro.

Mientras su obra es sumamente reconocible, Coixet declaró no sentirse especialmente femenina como para catalogar su película como "cine de mujeres". Junto a ella, dos directoras -Jane Campion y Andrea Arnold- compiten también por la Palma de Oro, que entregará un jurado presidido por Isabelle Huppert y compuesto por cinco mujeres y cuatro hombres.

"Creo que hay mucho cuento en esto de la mirada femenina", sentenció. Si hiciéramos la prueba del ciego, no creo que nadie distinguiera si las películas están hechas por un hombre o por una mujer". De hecho, para alabar a Huppert dijo que "es una actriz que los tiene muy bien puestos".

Así, las referencias de las que bebe para este filme -y ella tiende a explicitarlas sin rubor- son el novelista francés Patrick Modiano, el escritor británico Ian McEwan y los cineastas Wong Kar Wai y Naomi Kawase, además del citado Kore-eda. Es decir, sólo una mujer en el grupo.

"Mapa de los sonidos de Tokio", además de para competir por el máximo premio del festival de Cannes, llega a la ciudad francesa para lanzar sus ventas internacionales.

"El 28 de agosto será la fecha de estreno en Francia y estos señores -refiriéndose a los productores de la película- están vendiendo bien el pescado", concluyó Coixet.