Jeff Tweedy, leyenda viva de la música norteamericana


Jeff Tweedy estuvo de gira en solitario el año pasado en España. Foto: finna dat (Flickr)

Jeff Tweedy estuvo de gira en solitario el año pasado en España. Foto: finna dat (Flickr)

La carrera musical de Jeff Tweedy (Belleville, Illinois, 1967) es un largo viaje en carretera con muchas curvas. Ejemplifica la evolución del clásico músico americano de orígenes country abierto a la experimentación, que lo ha llevado de los añejos Uncle Tupelo a los Wilco más vanguardistas. Se trata de un líder con carácter, que se ha enfrentado tanto a componentes de su banda (”En un grupo sólo puede haber un centro”), como a los señores de la industria musical al publicar en internet los trabajos que de otra manera no habrían podido ver la luz (”Quiero que la gente escuche mi música”). De esta forma, ha conseguido que crítica y público coincidan al señalarle como uno de los músicos más influyentes de los últimos veinte años.

Sus comienzos fueron como los de cualquier chico de instituto con inquietudes musicales. La difererencia fue lo que rodeó a un Tweedy de apenas quince años. Pronto conoció al que sería su alma gemela en su primera banda: Jay Farrar, con el que formó The Primitives, un combo que se versionaba temas procedentes de la escena country dotándolos de un toque punk-rock. Eran los primeros ochenta, sonaban los Sex Pistols, The Clash o los Ramones, y Tweedy alimentaba su vena más canalla con discos como London Calling o Wild Gift.

Pero en el pequeño pueblo de Belleville imperaban las raíces americanas de míticos como Hank Williams, Johnny Cash o Gram Parsons. El grupo pasaría a denominarse Uncle Tupelo y no sería hasta 1990 cuando grabarían su primer trabajo, el influyente No Depression.

Su sueño rockero aguantó diez años y cuatro discos hasta que Farrar decidió abandonar el barco por discrepancias con nuestro protagonista. El grupo no alcanzó un éxito comercial importante pero tuvo buena culpa del renacimiento del country que, más tarde, rematarían bandas como The Jayhawks, Old 97’s y los Whiskeytown de Ryan Adams.

Tras la disolución de Uncle Tupelo, Tweedy formó Wilco en Chicago en 1994, de cuya formación original tan sólo ha continuado el bajista John Stirrat. Aquello fue la solución de continuidad de los Tupelo: más country renovado ejecutado con guitarras acústicas y mucha garra.

Pero la banda nunca quedó relegada a una escena. Supo evolucionar. Ya desde el segundo disco, Being There, se aprecian nuevos horizontes debidos, en parte, a la llegada del recientemente fallecido Jay Bennet. Aires nuevos soplaron en los siguientes trabajos, que condujeron al grupo a lugares renovados repletos de matices sonoros y una mayor apuesta por la electricidad.

Sin abandonar sus raíces americanas, se aventuraron con canciones largas, estructuras más complejas, grabaciones adicionales, overdubs e incluso sintetizadores, siendo Yankee Hotel Foxtrot y A gost is born el culmen de esta progresión.

Tweedy también ha colaborado con otros músicos para dar vida a interesantes proyectos como Loose Fur con Jim O’Rourke, el supergrupo Golden Smog junto a Gary Louris (de los Jayhawks) y Dan Murphy (de Soul Asylum) o colaboraciones conjuntas con The Minus Five y Billy Bragg. También participó en la banda sonora de la película de Ethan Hwake, Chelsea Walls. Por no parar, en alguna ocasión ha realizado giras en solitario guitarra en mano para interpretar alguna de las más de 300 canciones que ha compuest hasta la fecha en toda su carrera musical.