La cinta "Hoy no se fía, mañana sí" recupera la España de los 50 y sus espías

  • Madrid, 9 feb (EFE).- Ambientada en los años 50, "Hoy no se fía, mañana sí" es el debut de Francisco Avizanda en el largometraje de ficción, una película que se estrena el próximo día 20 y que se sumerge en una sórdida sociedad española a través de su personaje principal, Gilda, confidente del régimen franquista.

La cinta "Hoy no se fía, mañana sí" recupera la España de los 50 y sus espías

La cinta "Hoy no se fía, mañana sí" recupera la España de los 50 y sus espías

Madrid, 9 feb (EFE).- Ambientada en los años 50, "Hoy no se fía, mañana sí" es el debut de Francisco Avizanda en el largometraje de ficción, una película que se estrena el próximo día 20 y que se sumerge en una sórdida sociedad española a través de su personaje principal, Gilda, confidente del régimen franquista.

El filme aborda, a través de esta mujer a la que da vida la actriz Carolina Bona, la extensa red de espías que tejió el servicio secreto de la dictadura con el fin de controlar a aquellos que se oponían al régimen, bien fueran abiertamente opositores o simplemente generaran sospechas sobre su lealtad.

Gilda, huérfana de padre y madre, y mecanógrafa de guiones de radio, debe sobrevivir en este oscuro contexto en el que "no le queda otra salida que convertirse en informadora, porque en aquella época la mujer no tenía oportunidades profesionales", ha comentado hoy Avizanda.

"Fueron años de paranoia generalizada", apunta el director navarro, que comenzó a gestar el guión de esta cinta tras leer un libro de Javier Alfaya.

Después vendrían las conversaciones con González-Mata, "una persona que facilitó toda la información necesaria sobre aquella situación de espías y chivatos, porque él mismo había pertenecido al Servicio de Documentación de la Presidencia del Gobierno", explica Avizanda.

El resultado es este filme, que ha tomado el título de los carteles que colgaban los comerciantes en las tiendas de ultramarinos.

Una metáfora sobre el franquismo en los años cincuenta, donde, subraya el cineasta, "a la gente se le transmitía algo así como "hoy la dictadura y el hambre son un problema, pero mañana se solucionará"".

"Hoy no se fía, mañana sí" actúa también como reflejo de la educación sentimental de la mujer en esa España de autarquía y analfabetismo, en la que Gilda se debate entre el amor de dos hombres a los que utiliza como medio para satisfacer su ambición.

Para la actriz Carolina Bona, este personaje "tiene mucho de las películas de cine negro de los años 50 y también de mujer araña, es una mujer que reúne multitud de matices".

Una vez es consciente de su sexualidad, esta "mujer fatal" no duda en hacer uso de su encanto para sobrevivir en una sociedad claustrofóbica, donde la represión "es implacable".