La tristeza asociada a la tercera edad es "exorcizada" en la comedia italiana 'Vacaciones de ferragosto'

Gianni Di Gregorio, coguionista de 'Gomorra', debuta en la dirección con este film ganador de varios premios internacionales

MADRID, 12 (EUROPA PRESS)

Una comedia basada en una historia real, rechazada diversas veces por productores a lo largo de diez años, se ha convertido en uno de los grandes éxitos del cine italiano esta temporada. 'Vacaciones de ferragosto', que se estrena el próximo 22 de mayo en España, "trata de la soledad y vulnerabilidad de los ancianos, pero también de su fuerza y vitalidad", "exorcizando" la tristeza asociada a esta generación, según afirmó hoy Gianni Di Gregorio, director, guionista y protagonista de esta película.

En 'Vacaciones de ferragosto', Gianni vive en la casa familiar de su madre viuda en Roma. El día antes del ferragosto (fiesta italiana celebrada el 15 de agosto), el administrador de la comunidad le pide que acoja a su madre en casa durante los dos días festivos a cambio de la deducción de deudas que Gianni ha acumulado durante años en los gastos de la Comunidad. El protagonista acepta, pero el administrador se presenta también con su tía y poco después su amigo y médico de cabecera le pide que cuide también a su madre. Agobiado y sobrepasado por el choque de personalidades de las cuatro ancianas, Gianni se dedica a tenerlas contentas.

"Casi todo lo que está retratado es verdad", explicó hoy Di Gregorio, coguionista de 'Gomorra', que hace con 'Vacaciones de ferragosto' su debut en la dirección. "Viví con mi madre de sus 80 a sus 90 años, rodeado por sus amigas y era un universo bellísimo. Tenía mujer e hijos, pero en Italia las madres son muy posesivas y quería que fuera a vivir con ella", reveló. El episodio de la propuesta del administrador también es real, aunque Di Gregorio no la haya aceptado. "Acabé pagando las deudas después del éxito del film", detalló el director.

ANCIANAS CONVERTIDAS EN ACTRICES

Después de hacer un casting a un centenar de ancianas, Di Gregorio se decidió por Valeria de Franciscis, Marina Cacciotti, Maria Calì y Grazia Sforza, cuatro ancianas sin experiencia en interpretación que usan sus nombres reales en la película. "Eran las que tenían las personalidades más fuertes", justificó. "Me gustaban todas, pero decidí elegir a personas sin vicios de actores. Sin embargo, a los dos días de rodaje ellas ya los habían cogido", bromeó.

"El trabajo no fue fácil porque eran incontrolables", confesó el director. "Son nonagenarias con los caprichos que se pueden permitir a esta edad. No querían decir ciertas cosas ni actuar como pedíamos", relató, añadiendo que se dejó vencer por ellas. "Decía más o menos lo que tenía que suceder en una escena y ellas metían sus palabras y gestos. A veces la improvisación salía más bonita que el guión", matizó.

En común con el Gianni de la ficción Di Gregorio tiene diversas cosas, como el gusto por el vino y cigarrillos, además de las deudas, que hoy forman parte del pasado, ya que el film se llevó diversos premios a la mejor película, como el Luigi de Laurentis, el Arca Cinema Giovani, el Pasinetti o el galardón al mejor director novel hace dos días en el Premio David di Donatello. Además ha sido premiada en la Mostra de Venecia y en el Festival de Londres como Mejor Ópera Prima.

DORMIR CON LA CÁMARA

Debido al bajo presupuesto, los rodajes tuvieron lugar en la propia casa de Di Gregorio. "Era una casa vieja y me daba miedo que el suelo no aguantase el peso del equipo", confesó, añadiendo que dormía todos los días en el 'set', junto a la cámara. "No teníamos dinero para pagar a alguien para estar con ella, que costaba más que el propio film", recordó, entre risas.

Todo eso ahora son anécdotas, puesto que el éxito de la película sirvió incluso para sacar otra vez a la luz el tema de la soledad en la tercera edad en Italia. Di Gregorio recuerda con buen humor los comentarios de productores, que le llamaban "loco" por querer hacer una película con cuatro nonagenarias. "Hoy mi móvil no para de sonar con propuestas", bromeó, explicando que el proyecto salió adelante con la ayuda del productor Matteo Garrone, también coguionista de 'Gomorra'. "Las dos películas fueron rodadas en la misma época. Estaba muy contento con la mía, pero me dio pena no poder estar en el 'set' de 'Gomorra", subrayó.

El director declaró también que eligió "de una manera casi automática" el género de la comedia para hablar de la vejez. "Cuando escribía el guión, me salía así. Es una forma de exorcizar la tristeza", justificó. Además, Di Gregorio explicó por qué prefirió protagonistas mujeres. "Si yo lo hubiera hecho con ancianos, la película sería más triste porque los hombres nos enfadamos y nos quejamos más", consideró, añadiendo que las 'actrices', "con su vitalidad y entusiasmo", le ofrecieron "una lección de vida".