Nacho Vigalondo dice que "hacer cine pensando en los premios es una falta de respeto"

  • Málaga, 24 abr (EFE).- El director Nacho Vigalondo, que hoy recibe el Premio Eloy de la Iglesia en el duodécimo Festival de Cine Español de Málaga, ha afirmado que "hacer cine pensando en nominaciones y premios es una falta de respeto, y pretender merecer esos premios es una falta de vergüenza, directamente".

Málaga, 24 abr (EFE).- El director Nacho Vigalondo, que hoy recibe el Premio Eloy de la Iglesia en el duodécimo Festival de Cine Español de Málaga, ha afirmado que "hacer cine pensando en nominaciones y premios es una falta de respeto, y pretender merecer esos premios es una falta de vergüenza, directamente".

"Hay muchos impulsos que pueden llevar a hacer una película, pero uno de los últimos debería ser conseguir nominaciones o premios", ha dicho en rueda de prensa Vigalondo, que cree que los premios son "entretenimientos y una forma de estructurar los pensamientos, los gustos y las tendencias, pero no son más".

Considera que su único largometraje, "Los cronocrímenes", por el que fue candidato al Goya al mejor director novel, "no se acercaba al canon" de una película que podría recibir ese premio, por lo que habría sido "un acto esquizofrénico hacer una película así y pretender que me dieran el Goya".

Al recibir este Premio Eloy de la Iglesia, destinado por el Festival de Málaga a jóvenes cineastas con una apuesta alternativa, siente que es "bonito que reconozcan en uno la capacidad de salirse de unas normas", pero reconoce que "no es un acto voluntario".

"Todos los que somos libres al hacer cine estamos condenados a ser lo que somos, no hay una decisión tomada ni te levantas una mañana con la necesidad de romper ninguna norma ni de poner a prueba al espectador", ha señalado el director cántabro.

"Si soy rebelde con causa, no sé cuál es la causa, y si soy rebelde, es porque el mundo me ha hecho así", ha añadido Vigalondo, que admite que "en momentos de debilidad" se plantea "por qué no hacer una comedia urbana con un reparto ortodoxo".

A su juicio, "una reformulación nunca está de más en el cine español ni en España como país, porque es un concepto muy bello que no hay que rechazar".

"El cine español padece de ciertos tópicos y corrientes y la crítica también está sumida en bastantes lugares comunes. Cine y crítica necesitan una renovación", ha añadido.

Para Vigalondo, el talento "no es algo por lo que haya que luchar como un ente abstracto o algo que haya que salvar, sino que fluye por nosotros mismos o no fluye, al margen de nuestra voluntad, y la única forma de servir al talento es no pensar y trabajar, hacer películas y no darle demasiadas vueltas".

Sobre un posible salto a Hollywood, Vigalondo, que fue candidato al Oscar por su cortometraje "7:35 de la mañana", ha señalado que ir allí "no tiene hoy en día la connotación de travesía de antes, no somos inmigrantes cruzando el Atlántico ni indianos".

"Gracias a tecnologías como Internet, hay muchas fronteras que han caído e ir a Hollywood no implica no estar aquí y viceversa", según Vigalondo, que no entendería "ir a Hollywood como un salto definitivo como el que en su día dio Buñuel".

Respecto a sus próximos proyectos, ha apuntado que se mantendrá "cerca de los márgenes de 'Los cronocrímenes' y de los cortometrajes", y no hará "un drama histórico decimonónico ni un drama social".