Políticos y raperos, cada uno por su lado


ARTES, en la foto, y Hablando en Plata estarán el sábado en el festival Cultura Urbana.

ARTES, en la foto, y Hablando en Plata estarán el sábado en el festival Cultura Urbana.

Lanzan arengas y frases hechas de memoria, emplean la gesticulación para incidir en el mensaje, su imagen es pura pose y en la palabra reside su poder de convicción. Por una lado, se encuentran los políticos, los que gobiernan; y, por el otro, los raperos, los que protestan: dos seres antagónicos por naturaleza que comparten cartel durante estos días en su particular semana grande.

El primero porque deberá demostrar su talla y ofrecer soluciones a partir de este martes con el inicio del debate sobre el estado de la Nación. El segundo porque este fin de semana se celebra, por quinto año consecutivo, el festival más importante de hip hop en nuestro país: Cultura Urbana.

Allí se darán cita los pesos pesados de las rimas y los platos de nuestro país. Un movimiento con un origen, los años noventa, y varios focos importantes de creación y continua cantera de nuevos talentos: Sevilla, Madrid, Zaragoza y Barcelona. Ellos conocen la calle mejor que nadie, hablan sobre las temas del momento y, como dice una letra del último disco del rapero sevillano Tote King, son rebeldes por defecto.

Crisis y rimas

Se suele decir que en un escenario de adversidad la creatividad aflora con más ingenio que nunca. En un panorama de crisis como en el que se encuentra España se produce una curiosa dicotomía: nuestra música se amansa y mira hacia el interior, y prueba de ello es la nueva generación de cantautores que arrasan en nuestro país. Pero también ocurre lo contrario: el yo contestón hace presencia, conoce los problemas de la gente y no se muerde la lengua. Y a este grupo pertenecen, sobre todo, el movimiento hip hop.

Ellos poseen un gen incómodo y reaccionario que nace, crece, se multiplica y nunca muere. No cierran la boca y, cuando se callan algo, siempre encuentran un sentido último para justificarlo: “La gente ya sabe que estamos en crisis. Lo notan porque se van al paro y a nosotros no nos gusta comerle la olla a la peña y rallarles con eso. De eso ya se encarga el telediario”, afirma R de Rumba, deejay del grupo maño Violadores del Verso.

En este sentido también se expresa ARTES, un rapero madrileño que estará el sábado en el Cultura Urbana: “Estoy preparando un nuevo disco y la verdad es que me estoy encontrando un curro extra porque hay que hacer que la gente se evada aunque sea esos cincuenta minutos que dura un disco de todo lo que le preocupa. Ojalá que después de escuchar un disco sea de quién sea y del estilo que sea, puedan sonreir o ver desde otro ángulo todo eso que les ciega”, afirma.

En el festival madrileño también estará el grupo malagueño Hablando en Plata para presentar su nuevo disco, Libertad, hambre. Ellos ven el rap como una herramienta de comunicación para ejercer la libertad de expresión y, desde esta posición, consideran que la crisis “no es más que la consecuencia de un capital mal empleado por todos los gobierno del mundo”.

“Todos los políticos son iguales”

Preguntarle a un rapero por la opinión que le merece un político, da igual si es de izquierdas o derechas, es como ponerle a un león hambiento un trozo de carne delante. Cogen la automática y disparan sin complejos: “Todos los políticos dan bastante asco de por sí. Son todos iguales: lo que sube se corrompe. Desde luego, me da más asco Rajoy que ‘Zapatitos’. Ahora está el PSOE y, en un momento de crisis como éste, volverá la derecha sin nuestro gran querido amigo ‘Ansar’”, puntualiza satírico R de Rumba.

“Esos (los políticos) están a su rollo, y siempre es el mismo, el dinero. Son todos unos ladrones”, comenta ARTES. “Estaría bien una oposición constructiva y también estaría bien que realmente el poder fuera para el pueblo”, concluye con un matiz idealista.

Diego Muñoz, conocido artísticamente como Darmo, también lo tiene claro: “Yo ya no creo en la clase política, ellos miran por sus intereses descuidando completamente al pueblo. Creo que tanto el Gobierno como la oposición deberían de dejar de echarse mierda unos a otros para ganar más votos y solucionar los problemas, que son muchos”.

Ellos detentan el poder. Estos Nerudas con gorro y abrigo tienen un micrófono y la habilidad de mezclar con armonía rimas y bases de sonidos. Unos influyen a golpe de leyes desde su escaño en el Parlamento y los otros desde el escenario de un concierto. Curiosamente, ambos se erigen en representación de la sociedad: “Somos la queja de millones de personas que viven lo mismo que nosotros o parecido”, sentencia ARTES.