Tristán Ulloa se enfrenta a un dilema moral en "Un buen hombre"

  • Málaga, 19 abr (EFE).- Tristán Ulloa interpreta a un hombre que se enfrenta a un dilema moral después de presenciar cómo su mejor amigo y mentor asesina a su esposa en "Un buen hombre", la segunda película dirigida por Juan Martínez Moreno, presentada hoy en la sección competitiva del Festival de Cine Español de Málaga.

Tristán Ulloa se enfrenta a un dilema moral en "Un buen hombre"

Tristán Ulloa se enfrenta a un dilema moral en "Un buen hombre"

Málaga, 19 abr (EFE).- Tristán Ulloa interpreta a un hombre que se enfrenta a un dilema moral después de presenciar cómo su mejor amigo y mentor asesina a su esposa en "Un buen hombre", la segunda película dirigida por Juan Martínez Moreno, presentada hoy en la sección competitiva del Festival de Cine Español de Málaga.

El personaje de Ulloa es Vicente, un profesor de Derecho a punto de conseguir la cátedra que anhela, para lo que tiene el apoyo de Fernando (Emilio Gutiérrez Caba), y todo se complica cuando ve el asesinato y se debate entre la posibilidad de delatar a su amigo o silenciar los hechos.

"Es un tipo con una escala de valores muy estricta, que tiene claro lo que está bien y lo que está mal, lo blanco y lo negro, y no ve los grises ni los matices, y es un ultracatólico, muy conservador, para el que no hay excusas para caer en un pecado o en un crimen", ha dicho Ulloa sobre su personaje.

En la situación creada se debate "entre la lealtad a su amigo y su obligación ética y profesional, y el personaje falla a todo en lo que cree", ha añadido en rueda de prensa.

A Gutiérrez Caba le parecía al leer el guión "que había imágenes que podían ser potentes si se sabía tratarlas bien", aunque siempre que le llega un texto "no se sabe lo que va a ocurrir, porque hay que ponerlo en imágenes y hay que fiarse de que se va a llevar a buen término".

La esposa de Tristán Ulloa en la pantalla es la actriz Nathalie Poza, que cree que ninguno de los personajes de la película "quiere perder su estatus en la vida, son capaces de cualquier cosa y si hay que enmascarar cosas, se hace".

Juan Martínez Moreno tenía esta historia en la cabeza desde que empezó a trabajar en el cine, hace más de veinte años, aunque no comenzó a perfilar el guión hasta hace "ocho o nueve años".

Considera "una suerte" haber contado con este reparto, "porque sin los actores adecuados, el guión podría ser una porquería, y ellos son los que hacen que la película brille y que alcance la altura que alcanza".

El director no ha pretendido lanzar ningún mensaje con esta cinta, aunque sí admite que la historia "tiene muchas lecturas y capas y puede llevar a una reflexión sobre la moralidad, la hipocresía o la burguesía".