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Una nueva edición hurga en las entrañas del rodaje de 'Apocalypse Now'


Si Francis Ford Coppola hubiese sabido lo que le esperaba en el rodaje de Apocalypse Now, sin duda habría rechazado embarcarse en el proyecto. La profunda intensidad que destila la película no es casual, el rodaje fue un verdadero cúmulo de desastres que alargaron su duración hasta tres años, un verdadero calvario para el director, los actores y el equipo de rodaje. Un viaje iniciático hacia el infierno.Filipinas fue el escenario en el que Coppola recreó las densas selvas que albergaron los terribles enfrentamientos entre el ejército estadounidense y el Vietcong, el ejército popular vietnamita. Antes de rodar allí, Coppola pidió consejo a su mentor, Roger Corman, ya que él había rodado antes allí. Su respuesta fue casi profética: "No vayas".La primera desgracia sobrevino de la mano de la naturaleza. Cuando se habían construido los sets de producción, el violento tifón Olga los destruyó casi por completo. Coppola, que llevó su tenacidad y paciencia hasta límites insospechados durante la producción, decidió filmarlo aún cuando el agua les llegaba hasta las rodillas. Los famosos helicópteros de la película fueron un préstamo ejército filipino para el rodaje. Coppola tuvo que cancelar un día entero de rodaje porque, en medio del mismo, los helicópteros tuvieron acudir a un ataque (con fuego real) a una facción disidente del presidente filipino Ferdinand Marcos.Los problemas no sólo vinieron por la naturaleza salvaje del entorno o los conflictos reales, Apocalypse Now se recordará como una película con un reparto especialmente complicado. Empecemos con el papel protagonista, el Capitán Willard, magistralmente interpretado por Martin Sheen. En un principio Coppola eligió a Harvey Keitel, pero tras una semana de rodaje, decidió que no era idóneo para el papel. Nadie quiso sustituirle (Robert De Niro rechazó el papel). Se contrató entonces a Martin Sheen, un desconocido y afable actor de método. Lo que en un principio serían dieciséis semanas de rodaje, se convirtieron en tres largos años de calvario. El propio Sheen afirma que la película cambió algo en su interior. La malaria y pasar tanto tiempo lejos de su familia, en un entorno extraño y depresivo, le pasaron factura. La célebre secuencia inicial de la película contiene más realidad de lo que los espectadores podrían pensar. Aquella noche Sheen se emborrachó más de la cuenta, y se dice que la tensión fue enorme durante el rodaje de la escena. Cuando el actor rompe el espejo en la secuencia, no es sangre falsa lo que mana de sus puños. Días después, a consecuencia del estrés del rodaje, Sheen sufrió un infarto, hecho que alarmó sobremanera a los productores de la cinta. Ante sus crecientes dudas, Coppola les respondió tajante: "Martin Sheen no se muere hasta que yo lo diga".Sheen no fue el único problema. Coppola eligió a Dennis Hopper para interpretar a un alucinado fotógrafo de guerra. Por aquel entonces Hopper no pasaba por sus mejores momentos, ya que las drogas estaban pasando factura a su carrera como actor. El actor tuvo numerosos problemas con sus líneas de diálogo, que olvidaba constantemente.Por último estaba el gran Marlon Brando. El mítico actor se encontraba en pleno declive. Obeso y alcoholizado, accedió a rodar durante no más de tres semanas. Se enfrentó duramente con el director a causa de los diálogos. Un desesperado Coppola finalmente le permitió improvisar la mayor parte de su papel como el oscuro Coronel Kurtz. Un trabajo magistral de fotografía permitió que las sombras ocultasen las malas condiciones de Brando y que su personaje cobrase una gran profundidad gracias al juego con la luz. Hacia el final de la película, Coppola había invertido casi la totalidad de su patrimonio en su realización (ya había hipotecado su casa). El infernal rodaje lo empujó al límite y casi le cuesta la ruina y su matrimonio. La propia esposa de Coppola, Eleanor, cuenta una divertida anécdota. Un día, durante el rodaje de Apocalypse Now, volvía a casa en coche con Francis y su hija, (ahora también directora, Sofia Coppola). Los dos discutían acaloradamente acerca de cómo el rodaje de la película estaba absorbiendo su vida por completo, cuando la pequeña Sofia se encaramó indignada entre ellos y les gritó "¡corten!".Finalmente en 1979 por pudo ver cómo su obra se estrenaba en el Festival de Cannes. Después de asombrar a la crítica y recibir nada menos que ocho nominaciones a los Oscar (se hizo con los galardones de mejor fotografía y sonido), Apocalypse Now se convertía en una de las películas bélicas más notables de la historia.