Todas las "cosas de las chicas" en formato cómic


  • La novela gráfica 'Me habría encantado ser etnóloga' de la ilustradora francesa Margaux Motin es un hilarante e irónico autorretrato de una chica que pelea con su madre, su marido, su bebé, los tacones y su adicción a las compras.

Margaux Motin. Me habría encantado ser etnóloga

Margaux Motin. Me habría encantado ser etnóloga

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La mujer no existe. Existen las mujeres. Por eso, cualquier intento de generalizar está destinado a fracasar. Sin embargo esto no significa que no sea posible encontrar trocitos de todas las mujeres del mundo en autorretratos sinceros que no tienen ninguna pretensión de generalizar.

Me habría encantado ser etnóloga de la ilustradora francesa Margaux Motin es exactamente esto: un autorretrato hilarante e irónico de una chica que pelea con su madre, su marido, su bebé, los tacones y su adicción a las compras y que no se parece a ninguna otra que a sí misma.

No quiere generalizar pero justo por eso ahí están muchas de las idiosincrasias, de las corazonadas y de las cosas que les pasan de las mujeres.

Las mujeres bajan del pedestal

"Me habría encantado ser etnóloga" se lee en la contraportada, toda una declaración de intenciones "habría estudiado simbología de los zapatos de tacón en los pigmeos, observado la frecuencia de depilación en las mujeres de la Amazonía, propuesto una tipología del bebé merluzo en las sociedades inuit, probablemente hasta habría aprendido a construir una piragua con el tirante del bikini y una chancla y me habría agarrado moñas con alcohol de yuca".

"Mi vida habría sido una carrera desenfrenada, una noche de locura etílica, ¡un horizonte de posibilidades!". Pero "lo único que sé hacer es dibujar".

Y entonces no queda otra opción que la de dibujar por ejemplo lo que pasa cuando el cuerpo de una mujer cambia por un embarazo, cuando el mejor regalo que se le pueda hacer a un marido con síndrome de Peter Pan es el ultimo modelo de Play Station y cuando tu bebé no te deja dormir cuatro horas seguidas.

Me habría encantado ser etnóloga es una especie de novela chick-lit (literatura para chicas) pero con una buena y bendita dosis de ironía. Una novela gráfica divertida que no se preocupa de sacar a la luz una verdad escalofriante: las mujeres también son seres humanos y el pedestal no es su lugar natural.