El monasterio de Yuso, aula didáctica de patrimonio para miles de escolares

  • San Millán de la Cogolla (La Rioja), 23 may (EFE).- Alrededor de cuatro mil escolares de ESO y Bachillerato habrán pasado por el Aula Didáctica del monasterio de Yuso, en San Millán de la Cogolla (La Rioja), cuando en junio acabe la tercera edición de este programa.

El monasterio de Yuso, aula didáctica de patrimonio para miles de escolares

El monasterio de Yuso, aula didáctica de patrimonio para miles de escolares

San Millán de la Cogolla (La Rioja), 23 may (EFE).- Alrededor de cuatro mil escolares de ESO y Bachillerato habrán pasado por el Aula Didáctica del monasterio de Yuso, en San Millán de la Cogolla (La Rioja), cuando en junio acabe la tercera edición de este programa.

El aula didáctica ocupa un pequeño espacio, similar al de una clase de un colegio, en la parte trasera de la iglesia del monasterio, desde donde pueden verse con facilidad los trabajos que se desarrollan en la restauración del templo.

Así, los alumnos que acuden pueden ver a canteros, arqueólogos y restauradores de pinturas mientras escuchan las explicaciones de las monitoras de la Fundación Caja Madrid sobre cómo se construían en la antigüedad las grandes iglesias y catedrales, sin ordenadores, sin cemento y sin los medios técnicos que a ellos les son familiares.

Para ello se distribuye a los alumnos en tres talleres, "De la cantera a la bóveda", de arquitectura; "Imágenes que hablan", sobre los bienes muebles de los templos, y "Tras las huellas del tiempo", de arqueología.

Además, en el exterior de la iglesia, un cantero les enseña en detalle cómo es su trabajo y cómo se utilizan diferentes herramientas para tallar en madera diferentes formas.

Más allá de que los jóvenes conozcan cómo se construyeron templos como el de Yuso, enclavado en un conjunto monástico que es patrimonio de la humanidad, el objetivo de este programa es despertar en los jóvenes la sensibilidad por el patrimonio y por su conservación, ségún ha explicado el director de la Fundación Caja Madrid, Rafael Spottorno.