La Bienal de Venecia huye de la crisis

  • Roma, 23 mar (EFE).- La Bienal de Venecia tratará de huir de la crisis económica y del arte como mercancía comercial en su 53 edición, gracias a la visión "no obsesionada con los objetos únicos" que le ha querido dar el comisario sueco Daniel Birnbaum.

La Bienal de Venecia huye de la crisis

La Bienal de Venecia huye de la crisis

Roma, 23 mar (EFE).- La Bienal de Venecia tratará de huir de la crisis económica y del arte como mercancía comercial en su 53 edición, gracias a la visión "no obsesionada con los objetos únicos" que le ha querido dar el comisario sueco Daniel Birnbaum.

Durante el acto de presentación del evento, que estará abierto al público entre el 7 de junio y el 22 de noviembre bajo el lema "Fare Mondi" (Crear Mundos), la crisis fue mencionada sólo dos veces, la primera de ellas cuando Birnbaum anunció que la Bienal "no reaccionará excepcionalmente" a la penuria económica global.

El comisario puso como ejemplo el arte de Yoko Ono, que será premiada este año con el León de Oro a su carrera, para describir una edición en la que la Bienal de Venecia estará "más cerca de otra economía" que huye de "los objetos preciosos".

Eso sí, entre los artistas invitados habrá tanto figuras de reconocido prestigio como Miquel Barceló, dentro del pabellón español, como artistas de países recién llegados al circuito internacional del arte, como el indio Nikhil Chopra.

La proyección internacional de la muestra quedó patente durante la multitudinaria presentación con preguntas de los periodistas sobre la participación por vez primera de países como Irán e Israel.

El presidente del evento, Paolo Baratta, explicó que la Bienal contará con la participación de 77 países, la más extensa de la historia de la muestra, y que en consecuencia se trata de un escaparate internacional, por lo que entes políticos y regiones que forman parte de países suelen querer participar.

Francesco Prosperetti, el director general del Parc, organismo oficial italiano encargado del arte y la arquitectura, volvió a mencionar la crisis económica durante su intervención y afirmó que la Bienal de Venecia también debe "soportar recortes en los gastos".

No obstante, puso como ejemplo del esfuerzo hecho por la organización las varias ampliaciones de la estructura expositiva que se pondrán en marcha este año, a pesar de los escasos recursos.

El primer gran cambio es la creación del Nuevo Palacio de Exposiciones llamado "Área de los Jardines", que en palabras de Baratta supone "por primera vez en la historia de la Bienal, una sede donde poder desarrollar actividades permanentes, de forma paralela a los festivales y las grandes exposiciones".

El nuevo edificio, que se llamará Palacio de Exposiciones de la Bienal, permanecerá accesible al público durante todo el año y abrirá diez años después la biblioteca del Archivo Histórico de las Artes Contemporáneas.

La 53 edición de la Bienal de Venecia también ha querido dar un papel más importante a Italia, que a partir de ahora ocupará un pabellón de 1.800 metros cuadrados, con lo que casi doblará su capacidad.

Por otro lado, este año vuelve a formar parte de la muestra el edificio "Ca' Giustinian", gracias a un acuerdo con el Ayuntamiento de Venecia por el que la sede histórica ha sido restaurada.

La última gran novedad de la estructura de la edición de este año es la creación de un nuevo puente que une la zona del Arsenal con la de los jardines, una infraestructura que dará cohesión a los diversos recintos.

Baratta apuntó en su discurso que la tercera sede del evento será la misma ciudad de Venecia, gracias a los numerosos actos paralelos que están programados por parte de instituciones como la Colección Peggy Guggenheim o el Palazzo Grassi.