El cielo de Madrid


El pasado mes de octubre, Xoel López, alias Deluxe, escribía un punto y aparte en su carrera musical con un concierto en su Coruña natal. Decidía aparcar la gira, quitarse el cinturón de una agenda muy apretada y echar el freno de mano. En el mejor momento de su carrera, después de cinco discos en siete años y tras una exitosa gira repleta de conciertos. Confesaba que era necesario parar y tomar un descanso después de estar tanto tiempo en la carretera sin un rumbo fijo. La exigencia es muy alta cuando un artista deja de ser una revelación. Accede al podio de los números uno, confirma su talento y, a partir de ahí, sólo se espera una obra mejor que la anterior. Hasta que el éxito paraliza.

Rulfo, Rimbaud, Salinger… Vila-Matas reunió en el libro Bartleby y compañía a ese grupo de escritores que, por una razón u otra, decidieron dejar de publicar más obras después del reconocimiento público para encerrarse en un laberinto que el autor de Doctor Pasavento denominó "la literatura del no". Pero las empanadas mentales y el agotamiento creativo también se trasladan a otros campos de la cultura. Es conocido el caso del actor Daniel Day-Lewis que, después de ganar un Óscar por la interpretación de un artista enfermo en Mi Pie Izquierdo, se alejó del cine durante cinco años. Cuentan que, durante ese tiempo, ejerció de zapatero en Florencia.

En el caso de Deluxe, sus canciones delataban cierto hartazgo. Bajo el premonitorio título de Reeconstrucción y, entre canciones sugerentes como Adiós corazón y Y si aguanto un poco más, se encuentra una de las mejores piezas del compositor gallego. Se trata de El cielo de Madrid, un tema con recorrido corto y sabor amargo que constituye uno de los pasajes más pausados y nostálgicos del disco. En él, Xoel dibuja las correrías de una noche fría y solitaria en el que un personaje desubicado no acaba de encontrar su lugar en el mapa de Madrid. Habla de las calles vacías, de las sórdidas colas del baño de un “bar con almas solitarias” y concluye con el anunciador “¿cuántas veces he pensado en dejar este lugar hostil?”.

Una canción que ya sonaba a despedida, a desahogo personal del cantante y a suicidio artístico de Deluxe. Él asegura que volverá. Que el entierro de su banda no significa la muerte de su carrera musical. Que sólo es una etapa en un largo viaje. El fin de un viaje infinito, como el título de su anterior trabajo.