El Museo Etnográfico de Azuaga elige como pieza del mes de mayo unas canicas realizadas con arcilla cocida

AZUAGA (BADAJOZ), 17 (EUROPA PRESS)

El Museo Etnográfico de Azuaga (Badajoz) ha elegido como pieza del mes de mayo unas canicas con las que tradicionalmente juegan los niños en las calles.

En el caso de las canicas que se muestran en esta museo, están realizadas en arcilla cocida con forma desigual y distintas tonalidades en el color. Los niños las realizaban manualmente con tierra arcillosa y jugaban con ellas en las calles cuando aún estaban sin asfaltar.

Cabe destacar que las canicas, también conocidas como bolindres, son pequeñas esferas realizadas en arcilla o barro cocido pintadas, aproximadamente de centímetro y medio de diámetro. Después fueron apareciendo las de cerámica, vidrio, alabastro o metal.

Según informa el boletín cultural ECO y recoge Europa Press, el origen de las canicas se remonta al Antiguo Egipto, restos encontrados en una tumba egipcia así lo atestiguan. Antes de ser consideradas un juguete, se empleaba con propósitos adivinatorios y sentido religioso.

Explica que en la Antigua Roma el juego era muy popular entre los niños, pero utilizaban cualquier objeto natural capaz de rodar. También lo fue en la Edad Media, perdurando hasta la actualidad.

Para algunos historiadores las canicas adquieren su forma perfectamente esférica en el siglo XVIII. Las más prestigiosas, que venían de Holanda, estaban hechas en ágata o en mármol. Con el tiempo aparecieron canicas menos costosas de arcilla, que contribuyeron en gran medida a popularizar este juego.

El juego de las canicas es universal y las reglas se repiten con alguna variación en casi todo el mundo. "Es un juego de puntería y de precisión, el objetivo consistía en dar al blanco escogido, impulsando para ello la canica mediante un golpe seco y preciso con el dedo pulgar".