CHA entregará al alcalde Belloch una bandera de Aragón para que ondee junto al monumento al Justicia

ZARAGOZA, 7 (EUROPA PRESS)

Chunta Aragonesista (CHA) entregará en las próximas semanas al alcalde de Zaragoza, Juan Alberto Belloch, una bandera de Aragón de grandes dimensiones --de seis por cuatro metros--, del mismo tamaño que la bandera de España colocada en la plaza Aragón, para que ondee junto al monumento al Justicia de Aragón en la ciudad.

CHA ha recordado en un comunicado que a finales de 2008 iniciaron una campaña informativa para reclamar al Partido Socialista (PSOE) y a las demás fuerzas políticas, un "respeto" a los espacios identitarios del aragonesismo.

Estos actos se iniciaron en respuesta a la colocación en la plaza de Aragón de una gran bandera España que había sido regalada por el Ejército a la ciudad.

Además, CHA realizó una cuestación popular con el objetivo de comprar una bandera gigante de Aragón, regalo de la ciudadanía, para que ondeara junto al Justicia. Las aportaciones, de diez céntimos por persona, han ido recaudándose a lo largo de estos meses y finalmente, a lo largo de este mes se hará entrega de la bandera. También se entregarán firmas y un libro que recoge los argumentos de los ciudadanos para reclamar que se respete este espacio.

El responsable de la Secretaría de Política Cultural e Identidad Nacional de CHA, Miguel Martínez Tomey, ha explicado que "reclamamos al PSOE que tenga la misma consideración y respeto por los lugares y memoriales del aragonesismo que manifestó en 2002 cuando se planteó colocar una bandera gigante de España en la Plaza de Colón de Madrid".

Ha agregado que "incluso a pesar de que el lugar y la ciudad en la que se colocaba no suponían colisión con ningún otro símbolo territorial o particular, el PSOE advirtió en repetidas ocasiones y a través de diferentes portavoces sobre la necesidad de respetar las sensibilidades de una sociedad plural".

Por eso, la colocación en la plaza de Aragón de una gran bandera España es para Chunta Aragonesista, "y para quienes en diferentes grados y desde distintos posicionamientos estamos emocional e ideológicamente más apegados a nuestra identidad aragonesa", acto "indelicado y agraviante" ya que "no existía ninguna necesidad de llevar a cabo una acción como ésta ya que nadie la había reclamado, ni la sociedad civil, ni la clase política ni el estamento militar".

Miguel Martínez Tomey ha remarcado, además, que en Aragón "jamás ha habido una guerra de banderas, ni intento de imposiciones", sino que "siempre han convivido de forma natural y, pese a que unos preferimos unas a otras, también hay muchos que se sienten representados con las dos".

Por todo esto, ha concluido, "la decisión de Belloch es totalmente contraria a la tradición y al respeto aragonés a los símbolos y no podemos ver en su actitud más que un intento por crispar una sociedad que no está reclamando este tipo de actos".