CATALUNYA.-El escultor Rafael Bartolozzi será incinerado el miércoles en Vespella de Gaià (Tarragona)

BARCELONA, 23 (EUROPA PRESS) El pintor y escultor Rafael Bartolozzi, fallecido ayer en Tarragona a los 66 años víctima de un cáncer, será incinerado y sus cenizas se depositarán el miércoles en un bloque de mármol en su casa de Vespella de Gaià (Tarragona), según informó a Europa Press su hijo Nil Bartolozzi. Bartolozzi fue durante 12 años alcalde de esta población tarraconense y en ella constituyó en 2003 la fundación que lleva su nombre y que se dedica a estudiar su obra. Nacido en Pamplona en 1943, hijo de los pintores Pedro Lozano y Francisca Bartolozzi, se formó en la Escuela Superior de Bellas Artes, en la Universitat de Barcelona, y en el ambiente artístico de los años 60. Durante años fue pareja artística de Eduardo Arranz-Bravo. Bartolozzi fue uno de los principales representantes del Pop Art en España, y en 1980 representó a España en la Bienal de Venecia. Algunas de sus obras figuran en el Museo de Arte Reina Sofía de Madrid; el Museu d'Art Contemporani de Barcelona (Macba), el Club de Fútbol de Barcelona y el Institut d'Estudis Catalans (IEC), entre otras instituciones. Una de sus esculturas más conocidas es 'Alfa i Omega. Principi marí' (1999), una estructura de hierro de 12 metros de altura situada sobre una base de hormigón dentro del mar en Torredembarra (Tarragona). Durante los últimos años creó "hizo de cada respiración minimalismo barroco", dijo su hijo, ya que estuvo en búsqueda constante para crear este nuevo movimiento artístico. El arqueólogo Eudald Carbonell, miembro del Consejo de Sabios de la Fundación Bartolozzi, aseguró en declaraciones a Europa Press que ambos compartían "una visión del mundo" y que, pese a haberse visto "muy poco", tenían una "química" especial y querían emprender proyectos sobre la especie. El 16 de marzo estuvo con Bartolozzi en su casa de Vespella de Gaià y hablaron de impulsar "cosas desde la fundación para el futuro", como redes sociales e interacciones para socializar el mundo, reveló Carbonell. "Fui a ver cómo estaba de salud, porque en la sociedad moderna a menudo estamos muy ocupados" con cosas poco importantes y se dejan de lado las relaciones humanas. "Se tiene la cabeza en muchas cosas", concluyó, y apuntó que a pesar de la muerte de Bartolozzi sus planes pueden salir adelante porque seguirán la forma de ver las cosas de forma "crítica y abierta, desde el arte y la ciencia". De Bartolozzi destacó su concepción del mundo, que se condensa, a su entender, en un cuadro que le regaló sobre su visión de la evolución de los fósiles. "Tenía gran capacidad de análisis de lo material e inmaterial", remachó Carbonell.