Se instala en el Palacio de la Magdalena un busto de Menéndez Pelayo réplica en bronce del realizado por Folía

SANTANDER, 22 (EUROPA PRESS)

El alcalde de Santander, Íñigo de la Serna, acompañado por el presidente de la Sociedad Menéndez Pelayo, Ramón Emilio Mandado, y la la hija del escultor Juan Bautista Folía, Iris Folía, inauguró hoy en la entrada del Palacio de la Magdalena un busto de Menéndez Pelayo que es una réplica en bronce del realizado en yeso por el citado escultor. El acto se celebró con motivo del 97 aniversario del fallecimiento del polígrafo.

La escultura se ha instalado definitivamente en el Palacio de la Magdalena, en la entrada de este emblemático edificio, sede oficial de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo. El alcalde descubrió el busto junto a la hija del escultor, a quien entregó, tras el acto, una reproducción del Palacio de la Magdalena.

Durante su intervención, De la Serna evocó la figura de Menéndez Pelayo y de la "generación magnífica de montañeses ilustres" (escritores, profesionales, investigadores, artistas, inventores, científicos, periodistas) de la Cantabria de las últimas décadas del siglo XIX y las primeras del XX, así como la labor de la UIMP, para reivindicar la candidatura de Santander como Capital Europea de la Cultura 2016

BUSTO

En mayo de 2008, durante una de las visitas técnicas realizadas a la Biblioteca Municipal Menéndez Pelayo con motivo de la intervención de la Escuela Taller de Santander en labores de pintado de la misma, se advirtió el delicado estado de conservación en el que se encontraba el busto de yeso de Marcelino Menéndez Pelayo, situado al fondo de la sala de lectura.

Se procedió a su restauración, para lo que se eliminaron las distintas capas de pintura que tenía, y se descubrió bajo éstas la firma del escultor B. Folía (Juan Bautista Folía) y la fecha 1912 inscritas en una pequeña cartela en su base.

A partir de ese momento, el equipo técnico de la Escuela Taller inició un proceso de investigación sobre el autor y su obra y averiguó el origen del artista, natural de Castellón, quien en octubre de 1912 había donado el busto a la ciudad de Santander.

Ante la singularidad, calidad e importancia de la obra, el Ayuntamiento decidió realizar su reproducción en bronce, recuperando así un patrimonio cultural que había permanecido anónimo durante décadas.