Aplausos, bravos y algunos abucheos reciben a "Las Hadas" de Sagi-Mincowsky

  • París, 27 mar (EFE).- Aplausos unánimes, abundantes bravos y algunos abucheos cerraron hoy el estreno en Francia de "Die Feen" (Las Hadas) (1833), ópera de juventud de Richard Wagner (1813-1883), vista por el director de escena Emilio Sagi y el director de orquesta Marc Mincowski.

Aplausos, bravos y algunos abucheos reciben a "Las Hadas" de Sagi-Mincowsky

Aplausos, bravos y algunos abucheos reciben a "Las Hadas" de Sagi-Mincowsky

París, 27 mar (EFE).- Aplausos unánimes, abundantes bravos y algunos abucheos cerraron hoy el estreno en Francia de "Die Feen" (Las Hadas) (1833), ópera de juventud de Richard Wagner (1813-1883), vista por el director de escena Emilio Sagi y el director de orquesta Marc Mincowski.

El público celebró unánime la dirección musical de Mincowski, la orquesta y el Coro des Musiciens du Louvre-Grenoble, dirigido por Nicholas Jenkins.

Ovacionó también con especial énfasis a la soprano Christiane Libor por su papel de 'Ada', la hija del rey de las hadas, mujer inmortal pero deseosa de terminar en cenizas a cambio de vivir unos años junto a su amado príncipe 'Arindal'.

Los aplausos decayeron levemente, en cambio, para con el tenor William Joyner, pese a su admirable interpretación de hombre dolorido, enamorado hasta la locura, ya que en algunos momentos hizo gala de cierta fatiga vocal.

El papel de 'Arindal' -ese príncipe dispuesto a todo por extraer a su amada 'Ada' de la piedra en la que él mismo la metió sin poder evitarlo- reviste "una extrema dificultad, pues su intérprete "debe cantar casi durante dos horas y media de continuo", resaltó a Efe el director del Teatro del Châtelet, Jean-Luc Choplin, tras el estreno.

"El joven Wagner no medía aún todo lo que hay que hacer para que la voz dure durante todo el espectáculo, es un papel imposible", destacó.

Para Emilio Sagi, que salió a saludar junto con varios miembros de su equipo, entre ellos el decorador Daniel Bianco y el autor del vestuario Jesús Ruiz, hubo aplausos, bravos y algunos silbidos y abucheos.

Sagi, director del Teatro Arriaga, de Bilbao, que acababa de dar al complejo y a veces contradictorio libreto de "Las Hadas" una coherencia rara y un ritmo que hizo breves las casi cuatro horas de espectáculo, quiso ilustrar su impecable trabajo escénico con una estética audaz, entre pop y fallera, festiva y onírica.

Para ello buscó inspiración en la monumentalidad kitsch de Jeff Koons (1955), el minimalismo y los juegos luminosos a la Dan Flavin (1933-1996), el absurdo y las arquitecturas de De Chirico o la alta costura de Martin Margiela, con sus anónimas mujeres de rostro ocultó en una media.

La indumentaria de Jesús Ruíz destacó por el carácter innovador de los conjuntos portados por los principales héroes masculinos, con el torso descubierto primero, con escudos-corsé después, siempre con botas de montar, especies de túnicas-faldas plisadas en abanico, cinchas, muñequeras y mangas aladas asimétricas.

No hubo, en cualquier caso, pataleos ni gritos ni violentos abucheos como otras veces se ha visto en este mismo teatro ante otros montajes wagnerianos.

Tras el estreno, sonriente y relajado, Sagi declaró a Efe estar "muy contento" por los muchos aplausos y bravos recibidos.

"Que haya alguna contestación me parece fenomenal, tiene que ser así cuando el montaje no es tan usual", resaltó.

Choplin compartía satisfacción, pues "el público, dijo, reaccionó bien y la obra fue terriblemente aplaudida y muy bien recibida".

"Hubo algunas personas que hubieran preferido un tratamiento tradicional, quizás el lado pop, Jeff Koons, Dan Flavin; el toque a veces 'gaypride' (manifestación gay), pudo chocar una o dos personas un poco tradicionales, pero el público parisino reaccionó muy cálidamente, y el conjunto fue muy aplaudido", recalcó.

El Châtelet ofrecerá cinco representaciones hasta el próximo 9 de abril de "Las Hadas", segunda ópera de Wagner de complejísimo libreto y difícil partitura, de la que hoy se estrenó en Francia su primera versión escénica.