La Orquesta de Valencia y Waltraud Meier interpretan en el Palau los 'Cuatro últimos lieder' de Richard Strauss

VALENCIA, 14 (EUROPA PRESS)

La Orquesta de Valencia, dirigida por Yaron Traub, junto a la mezzosoprano wagneriana por excelencia, Waltraud Meier, ofrecerán mañana en el Palau de la Música de Valencia un concierto en el que interpretarán los 'Cuatro últimos lieder' de Richard Strauss, del que se conmemora el 60 aniversario de su muerte.

Dos años después de su debut junto a la Orquesta de Valencia en el segundo acto de la ópera en versión concierto 'Tristán e Isolda' de Wagner, la mezzosoprano alemana volverá así a demostrar al público valenciano por qué es considerada una de las más prestigiosas voces de la actualidad, y una gran experta del repertorio alemán, destacaron las mismas fuentes. Compuestos a partir de los poemas de Joseph von Eichendorff y de Hermann Hesse, estos lieder son considerados por muchos como culmen y testamento musical del compositor bávaro.

La destacada actuación de Waltraud Meier en el papel de Kundry (Festival de Bayreuth, 1983) supuso el punto de partida de su carrera internacional. Desde entonces no ha dejado de cantar en los teatros de ópera más importantes del mundo.

El salto al repertorio de soprano dramática lo dio con Isolda en la producción de 'Tristán e Isolda' de Heiner Müller, seguida de su Sieglinde en la 'Valquiria' para el 'Anillo del Milenio' de Bayreuth 2000, con dirección escénica de Jürgen Flimm y musical de Giuseppe Sinopoli.

Waltraud Meier no es únicamente una de las cantantes wagnerianas más significativas de nuestro tiempo, sino también más solicitadas en el repertorio italiano y francés. Ha colaborado con prestigiosos directores de escena y directores de orquesta como Daniel Barenboim, Riccardo Muti, Claudio Abbado, James Levine y Zubin Mehta.

En la segunda parte, la formación valenciana acometerá la monumental 'Novena Sinfonía' de Bruckner, obra inconclusa y que obsesionó a su autor hasta el mismo día de su muerte. Iniciada su composición en el verano de 1887, tras finalizar la 'Octava', Bruckner trabajó en ella durante nueve años quedando inacabada en el momento de su muerte.

Su gestación estuvo marcada por la decadencia física y psíquica del compositor. La obsesión perfeccionista, el complejo de culpa, la proximidad insalvable del fin, la religión y el eros y tanathos marcaron la composición del testamento musical de Antón Bruckner, una obra de tremendo impacto emocional.