París descubre "Las Hadas", de Wagner, bajo la dirección de Emilio Sagi

  • París, 27 mar (EFE).- El Teatro del Châtelet descubre esta noche una obra de Richard Wagner inédita en Francia, "Die Feen" (Las Hadas) (1833), que el director de escena español Emilio Sagi envolvió en un escenario de color y de estética pop, inspirado en el amor inmortal y las obras monumentales de Jeff Koons.

París descubre "Las Hadas", de Wagner, bajo la dirección de Emilio Sagi

París descubre "Las Hadas", de Wagner, bajo la dirección de Emilio Sagi

París, 27 mar (EFE).- El Teatro del Châtelet descubre esta noche una obra de Richard Wagner inédita en Francia, "Die Feen" (Las Hadas) (1833), que el director de escena español Emilio Sagi envolvió en un escenario de color y de estética pop, inspirado en el amor inmortal y las obras monumentales de Jeff Koons.

El estreno es casi total en Francia pues sólo se sabe de una interpretación radiofónica, de 1968, que al parecer no quedó grabada, según explicaron a Efe fuentes del Teatro, que ofrece hasta el próximo 9 de abril cinco representaciones de "Las Hadas".

Es la segunda ópera del joven Wagner (1813-1883), la primera que terminó, aunque en vida prefirió que no se representase, y sólo se estrenó en Alemania cinco años después de su muerte, según recordó en una entrevista con Efe en vísperas del estreno Emilio Sagi, también director del Teatro Arriaga de Bilbao.

De esta obra de juventud, plenamente onírica y de gran complejidad, Sagi resaltó que además de entreverse ya en ella el gran Wagner de "Tannhäuser" o "Lohengrin" y los hilos argumentales que marcarían toda su creación, es, en sí, una obra "excelente".

Razón por la que le resulta "incomprensible" que no esté más presente en los grandes teatros de ópera del mundo.

El libreto, es cierto, "es muy inconexo pero -explicó- tiene esa idea del amor, ese amor universal, salvador, liberador", ese deseo de perfección absoluta, "con esa mujer que intenta que su hombre sea perfecto, sin defecto de ninguna clase".

Sagi, que en 1989 dirigió a Montserrat Caballé en su primer "Tristán" del Liceo de Barcelona, considera que este Wagner es todo un reto, aunque acostumbra, dijo, a "hacer cosas muy raras", como el año pasado "La bataglia di Legnano", una de las primeras óperas de Verdi, en el teatro Euskalduna de Bilbao.

En 1989 era "muy joven" y no conservó un gran recuerdo de ese compositor tan ajeno a su universo del momento, pero ahora, sereno y visiblemente encantado, considera que es el buen momento.

El director del Châtelet, Jean-Luc Choplin, le invitó por tercera vez tras su triunfo en 2006 al frente de la opereta "El Cantor de México", y el pasado mayo con la zarzuela "La Generala".

Le propuso "Las Hadas" porque quería para ella un tratamiento escénico "simple, elegante y moderno, con un toque pop".

Una especialidad de Sagi, quien buscó inspiración en el universo "postpop", de colores e imágenes muy fuertes, como las de Jeff Koons (1955) o Dan Flavin (1933-1996), y colocó sobre el escenario elementos decorativos de dimensiones considerables, como una enorme lámpara o una rosa que mide dos metros y medio.

En "Las Hadas" se reunió por primera vez en un escenario con su amigo Marc Minkowsi, artista sumamente ecléctico y activo en numerosos frentes también, más conocido por su dirección de obras barrocas que wagnerianas, explicó.

Trabajaron estrechamente sin escatimar tiempo, sin grabación alguna ni ver montaje previo, sólo con la partitura.

Algo que al principio, comentó Sagi, "te hace sentir un poco perdido", al no tener una versión de referencia, no para copiarla ni imitarla, sino quizás "para separarte completamente"; pero que tiene la ventaja de que nadie tiene una imagen de la obra en la cabeza.

Wagner la compuso a los 20 años, y para plasmar su onírica historia de amor perfecto entre la inmortal 'Ada' y el príncipe 'Arindal' se apoyó en el cuento de "La mujer serpiente" de Carlo Gozzi (1720-1806), autor cuyo "Turandot" inspiró a Puccini su ópera homónima.

Las cantantes Christiane Libor y Deborah Mayer se alternarán en el papel del hada dispuesta a perder su eternidad para vivir con su príncipe, quien, a cambio, deberá conocer las más terribles pruebas para ser digno de un amor tan total, peripecias que interpretarán los cantantes William Joyner y David Curry.

Minkowski tomará la batuta al frente de los Músicos del Louvre-Grenoble y del Coro des Musiciens du Louvre-Grenoble, que cuenta entre sus miembros con la esposa del presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, Sonsoles Espinosa, una presencia ya habitual en este teatro, donde Les Musiciens actúan a menudo, recordaron a Efe en el Châtelet.