Rimas contra el folclore


Manuel González Rodríguez, alias Tote King, es un joven rapero español de la escena sevillana. Comenzó su carrera a mediados de los noventa y ha editado tres discos y varias maquetas. Como no podía ser menos en su oficio, Tote es un contestón de la calle, una persona que se descuelga de cualquier silencio que le corrompe y que no duda en hablar de los temas que le molestan en el mundo. Rap sobre las cosas del momento. El vacilar, el fardar, los cortes de manga en forma de frases con ritmo son su tónica general, aunque siempre desde la sencillez y la humildad del que luce casco de obrero. Se le ha etiquetado como el rapero universitario por sus estudios en Filología Inglesa, y el baloncestista por su afición al deporte de la canasta a pesar de tener la rodilla machacada. Meras etiquetas.

Las referencias a la cultura popular son una constante en su trayectoria. La televisión, el baloncesto, la política y, sobre todo, el cine son una fuente inagotable de referencias que siempre aparecen en sus descargas rítmicas. En su último trabajo, T.O.T.E., hay una canción en la que vuelca muchas de estas alusiones autobiográficas bajo el título Soy yo. Hace rimas con la serie House y Amy Winehouse, cuenta las arrugas de Tomy Lee Jones y Clint Eastwood, o señala las andanzas de jugadores de baloncesto como Navarro. “Yo soy Un Pablo Neruda con gorro y abrigo (…) y la cara de Zack de la Rocha en un concierto escupiendo”, es un ejemplo de su métrica.

Pero también alude a los temas de calado social. Un fetiche en su mundo particular es la hipocresía, los mundos translúcidos, las medias verdades y los discursos de salón. Desde los escenarios y con su particular visión de las cosas, arroja versos sobre el estado de las cosas, los defectos de fábrica del sistema y, sobre todo, los que detienen el poder. Al pertenecer a esa especie revoltosa que es la del rapero, lleva en la sangre más de un glóbulo rojo incómodo y contestatario. Donde unos ven arrogancia y prepotencia, otros hablar de provocar y despertar conciencias.

Como andaluz y vecino de una ciudad tan folclórica como Sevilla, no podía faltar una canción que tratara una de sus tradiciones más emblemáticas y arraigadas: la Semana Santa. Tote no se calla ni una en Devoto, un corte de su primer álbum Musica Para Enfermos.

Bofetadas a diestro y siniestro. El sevillano comienza el corte deseando que la lluvia aparezca para deslucir los ritos que, en su opinión, sobreviven injustamente en un Estado aconfesional. Se queja de su falsedad, de que sea una fiesta de clase pudiente, balcón y primera fila que no transcure por barrios marginales como el de las 3.000 viviendas. Se autodenomina “bárbaro moderno antimisticismo” y denuncia a los que ocupan y ensucian su ciudad para vivir la fe delante de la Virgen primero, y luego beberse un trago, ponerse a tiro y continuar con la otra fiesta. Hace mención, en tono jocoso, a los turistas que acuden a las procesiones y se asustan al ver el parecido de los nazarenos con el Ku Klux Klan. Concluye con un sampler injertado sobre el que “el orgullo anticlero maquetero” remata con un “a tomar por culo”.

Para escuchar el tema ‘Devoto’ de Tote King entra en Youtube.