Un pie en el cine y otro en la televisión

Ha trabajado en series de éxito como Un Paso Adelante y Los Hombres de Paco. Por eso, Fernando González Molina (Pamplona, 1975), conoce el público joven de nuestro país como el que más y, en Fuga de Cerebros, lo ha demostrado con creces. Su primer largometraje como director ha logrado el Premio del Público en un Festival de Cine de Málaga volcado con sus dos protagonistas mediáticos: la pareja de moda formada por Amaia Salamanca y Mario Casas. Este fin de semana se ha estrenado en la cartelera tras el éxito de Mentiras y Gordas, una producción plagada de actores populares en nuestra televisión.

¿Qué diferencia ha notado entre trabajar en televisión y hacerlo en el cine?Antes de hacer la película tenía un poco mitificado el cine pero luego me he dado cuenta de que la diferencia no es tan radical. Estriba, sobre todo, en el tiempo y el dinero. Fuga de Cerebros se ha rodado en nueve semanas y con un presupuesto medio-alto. He tenido un año para construir, planificar y pensar lo que quería contar en una hora y media. En ese mismo tiempo tengo que rodar uno de los 26 capítulos que componen una temporada de Los Hombres de Paco por cada temporada. Pero en esencia es lo mismo: utilizas actores para contar una historia con actores. A pesar de todo, son dos mundos que cada día están más ligados.

¿Cree que el cine español necesita un rostro televisivo para funcionar en taquilla?No creo que sea necesario. Lo importante es contar una buena historia. Otra cosa es que los productores, a la hora de asegurar su beneficio, primen un actor con éxito en la televisión sobre otro desconodio. Nuestro cine debería conocer a su público y ofrecerle historias que le interesen y le llamen la atención. Eso es lo que hemos intentado con Fuga de Cerebros.

¿Tenía clara la selección de los actores?Todos los actores surgen de un casting con la excepción de Mario Casas. Con él lo teníamos clarísimo porque ya habímos trabajado juntos, nos encanta como actor y el papel le iba al pelo. En el casting hubo actores que se presentaron dos veces. Creo que escogimos a un reparto de actores ideal que proceden tanto de la tele como del cine.

¿Cómo cree que va a funcionar la película después del éxito de Mentiras y Gordas?Bien. En Málaga la acogida fue espectacular. Las entradas para el pase de público se vendieron con semanas de antelación y, durante la exhibición, no pararon de reirse, levantarse y aplaudir. En cuanto a Mentiras y Gordas, salvo Mario Casas, son cintas que no tienen nada que ver. Mentiras y Gordas explota más el filón televisivo de su actores y nosotros vendemos una historia de cinco frikis que se van a Oxford por amor. Es una comedia para reirte.

¿Cómo ha vivido el ataque de fans sobre Amaia Salamanca y Mario Casas en el Festival de Cine de Málaga?Me he sentido como un estorbo para los fans porque todos querían estar con Amaia y Mario. He vivido con cierto temor y he alucinado con el poder mediático de los dos. Una noche, volviendo al hotel con Carmen Elías y Mario Casas después de una cena,  la gente casi mata a Carmen para conseguir tocar a Mario. Esta un poco desmadrado el tema de los fans. Dan un poco miedo.

¿En qué estado se encuentra la televisión?Hay un proceso de cambio. La estamos viviendo con precaución y expectación. La audiencia está cambiando con la incorporación de La Sexta y Cuatro y los gustos del público varían notablemente. Tengo la esperanza de acabar con la dictadura de la audiencia a través de la fragmentación del público y la llegada de la Televisión Digital Terrestre (TDT).

¿Qué series le gusta?Americanas, casi todas. Soy un enfermo de su ficción televisiva y creo que tenemos que aprender muchas cosas de ellos. Acabo de ver Mad Men, Dexter y las dos primeras temporadas de The Wire. En español, Aída es la que más me gusta y, por supuesto, Los Hombres de Paco.

¿Tiene algún nuevo proyecto en mente? De momento, he vuelto a hacer capítulos de Los Hombres de Paco. Y, si Fuga de Cerebros, me gustaría hacer otra película.